viernes, 26 de agosto de 2011

El ojo que cuenta

Con varios años de retraso llegó a mis manos "El ojo que cuenta. Mitos y costumbres de la Amazonía indígena, ilustrados por su gente/Eyes that Tell. Myths and customs from indigenous Amazonia illustrated by its people" (Lima: IKAM, 2005), libro excepcionalmente ilustrado y editado que constituye una pequeña muestra de la riqueza cultural de la población amazónica, la cual ha sido maltratado y olvidada a través de los siglos. De impecable edición bilingüe -español/inglés- e ilustrada por artistas de los diversos grupos étnicos que pueblan la amazonía, cada uno de ellos con su propia cosmovisión del entorno que los rodea, este libro es un homenaje a la memoria y el arte de un pueblo del cual aún sabemos muy poco.
"El ojo que cuenta" significó un encuentro con moradores de diversos pueblos ancestrales de la selva peruana. Los relatos y dibujos fueron recogidos en Iquitos, en comunidades nativas tikuna y matsés, y en Lima. Trabajaron solos, en parejas -padre e hijo, marido y mujer- y hasta en grupos de más de veinte personas. Aquí los amazónicos encuentran espacio para expresar las formas fantásticas de los seres míticos, el colorido de las vestimentas y adornos de los personajes, los misteriosos paisajes de otros mundos, y la vibrante energía que vincula a humanos, animales, dioses, plantas y todo lo que existe en una única esencia universal.


En "El ojo que cuenta", la autora recoge mitos y relatos de ocho pueblos amazónicos narrados y pintados por sus propios protagonistas, y acompañados por espléndidas fotos de Mónica Newton. El mundo que nos ofrecen nos exige que, previa y saludablemente, nuestras categorías de conocimiento flaqueen para así abrir nuestras mentes y nuestros corazones a nuevas formas de entender y vivir las relaciones entre naturaleza y cultura, entre mente y cuerpo o, incluso, lo que es ser persona.


Los asháninkas, shawis, uitotos, shipibos, awajún, wampís, tikunaa y matsés nos legaron estas historias y sus propias concepciones gráficas del mundo, en una publicación excepcional que debería estar en las bibliotecas de todos los peruanos.

jueves, 25 de agosto de 2011

Chimbote, cultura, nuestro concepto de desarrollo

Hablar de cultura en mi ciudad y en mi región ha constituido siempre -e históricamente- una blasfemia. Sin embargo, hablar de la estrecha relación que la cultura guarda con el desarrollo (entendiendo esto último no como infraestructura sino como bienestar) puede resultar manido si no se abordan y analizan una a una las diversas aristas de un problema jamás visibilizado y que en consecuencia el Estado no ha sido capaz de reconocer como tal, dejando de lado la implementación de políticas que hace muchos años debieron reconocer la singularidad cultural, social y económica de Chimbote y la región en que vivimos.
Si cultura significa civilización, ¿cómo vamos a desarrollar la verdadera dimensión cultural de nuestros pueblos si la participación ciudadana no es activa y profunda?, ¿cómo podemos hablar de cultura y de civilización en Chimbote y Áncash, si no ponemos énfasis en los mecanismos de construcción de nuestra identidad?, ¿podemos hablar de cultura marginando a ciudadanos procedentes de las migraciones?, ¿de qué civilización estamos hablando si no somos solidarios, si no incorporamos las identidades múltiples y en evolución que hay en Chimbote, si no priorizamos la educación y la cultura como aspectos transversales de la vida de todos?
El puerto necesita la presencia activa de la sociedad civil en el diseño de las políticas culturales que nos son imprescindibles. Urge elaborar un Plan Regional y Provincial de Cultura que mire diez años adelante, necesitamos insertarnos en un proceso que nos llevará a liderar el cambio, nuestro propio destino. Con participación amplia y diversa de la sociedad civil en el diseño de políticas, con veeduría pública de planes y programas y mediante el protagonismo de la población en la sostenibilidad de lo cultural, el espíritu participativo se multiplicará exponencialmente alrededor de una noción amplia de cultura que, además de las manifestaciones artísticas y las expresiones monumentales del patrimonio, enhebre múltiples formas de expresión no necesariamente artísticas, estilos de vida, sistemas de valores, formas de ser y de pensar.
Y es que cultura son las preocupaciones por la identidad en relación con el patrimonio histórico, las memorias y las prácticas artísticas, las necesidades de la creatividad social en la música, la radio, el cine, la televisión, el video y las nuevas tecnologías de la comunicación. Todo eso es cultura. Las múltiples identidades tradicionales –como las étnicas– y las que son fruto de la innovación –como las de género y sexualidad– encuentran, junto a las tradiciones orales y a las culturas locales, oportunidades de expresión y comunicación inéditas a través de espacios tecnológicos y culturales. Sin embargo, ¿cómo estamos enfrentando el mundo global? Si lo cultural es un factor estructurante de la sociedad, si la cultura construye y fortalece los tejidos sociales, si proporciona confianza, capital social y solidaridad, ¿de qué forma estamos asegurando su sostenibilidad?, ¿qué estamos haciendo para que los sentidos de identificación, de pertenencia y de comunidad de los chimbotanos y ancashinos se mantengan y desarrollen con el tiempo?
Tenemos la oblicación moral de hacernos escuchar y de generar mecanismos concretos y explícitos de participación ciudadana. Las propuestas de la sociedad civil deben ser escuchadas hoy por las autoridades y mediante una adecuada retroalimentación ser enhebradas al interior de un sistema de trabajo en conjunto. No hay desarrollo sin derechos humanos, sin diversidad cultural y democracia participativa. No hay desarrollo sin planificación cultural estratégica. Este post se autodestruirá en dieciocho segundos, en estos días aparecerá uno nuevo en el viejo blog de @marea, espacio 2.0 desde siempre dedicado a temas -a decir de muchos- insípidos pero que consideramos altamente importantes. Las fotografías le pertenecen a Jane Silcock. Ya posteamos.

lunes, 15 de agosto de 2011

Encuentro Nacional de Cultura 2011

Este miércoles se inicia en Lima el Encuentro Nacional de­ Cultura 2011, evento organizado por Culturaperu.org con el apoyo de el Centro Cultural de San Marcos, el programa ACERCA de AECID y Tándem: Gestión Cultural para el Desarrollo.
El Encuentro Nacional de Cultura 2011 es un espacio de encuentro y el diálogo entre agentes, instituciones y asociaciones culturales de la sociedad civil interesadas en la relación entre cultura y desarrollo en el Perú. El evento se realizará del 17 al 20 de Agosto del 2011 en la Casona del Centro Cultural de San Marcos, y consistirá de conferencias, talleres y mesas redondas que abordaran distintos temas desde tres ejes principales: diversidad cultural, derechos culturales y participación ciudadana en cultura y cuatro temas centrales: asociatividad, políticas culturales, gestión cultural y tecnologías.
El encuentro busca consolidar una plataforma de articulación para agentes y asociaciones culturales en el Perú, con miras a la acción cultural en diversos niveles. Así, durante el Encuentro se desarrollarán balances críticos sobre políticas culturales específicas (Ley de Cine, Ley de Mecenazgo, Escuelas de Arte, etc.) y sobre asuntos diversos relacionados a la gestión cultural a nivel nacional y local. Se prestará atención especial a la política cultural desde los gobiernos locales y los retos y desafíos que representa el nuevo Ministerio de Cultura para la sociedad civil y el sistema de cultura en el Perú.
El suscrito estará presente en este importante evento. Para el jueves 18 a horas 11:15 am está programada nuestra conferencia denominada: "Marea cultural: el otro lado del social media". El ingreso es libre. El programa oficial del evento está aquí. Quedan todos invitados a la Casona de San Marcos.

George Yúdice en Chimbote: cultura y desarrollo

Desde hace cierto tiempo, hay quienes en Twitter me han venido preguntando sobre el por qué de cierta frase que habla de mi ciudad, la misma que se ha visto difundida en ciertos medios de comunicación mayoritariamente electrónicos y que -a propósito de la visita de George Yúdice a Chimbote- volvió a salir a flote estos días y me permito hoy explicar de alguna forma.

"Mi ciudad es un coágulo vivo, un cadáver inhabilitado para la lucha: un dolor, una tragedia, una derrota..."

A pesar de mi convencimiento de que los trabajadores y gestores culturales con alta claridad emocional y actitud optimista están en condiciones de afrontar y superar los problemas sociales que históricamente han impedido el despegue del sector más olvidado de nuestra sociedad: la cultura, el suscrito acuñó la frase antes citada porque considera que desde la realidad que nos toca, en Chimbote nadie promueve la resolución de problemas en las relaciones humanas, a casi nadie le interesa el cambio social, mucho menos a partir del poder de las personas mediante el ejercicio de sus derechos, su liberación y la mejora social en el lugar en que vivimos. Somos coágulo vivo y sobrevivimos estacionados dentro de nuestros propios vasos sanguíneos o de nuestro corazón, en cualquier momento se bloqueará el flujo de sangre que nos mantiene respirando y entonces el cadáver –que ya somos- terminará de inhabilitarse por completo para la lucha: por eso –mientras no miremos más allá de nuestro pequeño mundo y no decidamos el cambio radical que necesitamos- continuaremos siendo dolor, tragedia, derrota…
El papel de la cultura – y aquí citamos extractos de la entrevista sostenida con George Yúdice, que visitó Chimbote para el conversatorio “Gestión cultural y nuevas tecnologías de la comunicación”, evento organizado por el Blog “Marea cultural”, la Red Literaria Peruana y el Área de Cultura de la Municipalidad Provincial del Santa- viene expandiéndose de una manera sin precedentes en el ámbito económico, político o social. “A la cultura se le invoca como un recurso para la producción de riqueza, participación ciudadana o reconstrucción del tejido social. Más allá que comparta o no estas visiones, el hecho es que la cultura se ha convertido en un marco interpretativo para la solución de problemas antes ajenos a ella...", ha señalado Yúdice, referencia obligada en la gestión y política cultural a nivel mundial, y profesor de las universidades de Nueva York y Miami.
Los grandes consorcios que dominan en la esfera de las industrias culturales crean su propia versión de la diversidad cultural, que incluye a ciertos artistas del tercer mundo, pero que no son un reflejo fiel de la verdadera diversidad que existe. Más bien se permite cierto grado de diversidad para los gustos metropolitanos. Lo importante es que los artistas y otros involucrados en el mundo cultural local tengan la posibilidad de promover sus propios gustos locales, y no sólo en su vecindad sino alrededor del mundo. Esto es muy difícil en las circunstancias actuales debido al régimen de distribución que han armado los grandes consorcios globales, pero para eso están hoy las nuevas tecnologías de la comunicación..”. Frente el mar de Chimbote, la reflexión de nuestro interlocutor giraba en torno a la posibilidad de ser totalmente cosmopolita a partir de criterios locales, portuarios. Y aquí el rol que nos toca a quienes debemos visibilizar ante el mundo los valores que dan forma a nuestra identidad y provienen de nuestros orígenes. Me pregunto por qué en Chimbote las ONG`s, empresas privadas, asociaciones comunitarias y las instituciones en general no hacen absolutamente nada –o hacen muy poco- para promover la diversidad de producciones culturales en nuestro país, me pregunto por qué están de espaldas a la valiosa escena cultural que tenemos y no asumen el único compromiso que nos conducirá al desarrollo. Pienso además en la responsabilidad del Estado como entidad comprometida en el trabajo de acercar de la mejor manera a los gestores culturales las alternativas para fomentar y hacer sostenible la actividad cultural de nuestro país. Una tarea difícil -sin duda-, pero urgente, necesaria, impostergable. Por lo pronto, la visita de Yúdice nos dejó -entre otras cosas-, algo concreto: la inminente realización de un foro público (ojalá un Encuentro Provincial de Cultura) que organizará la instancia edil provincial. Estaremos pendientes.

Más fotografías de George Yúdice en Chimbote aquí.

domingo, 14 de agosto de 2011

"Nevermind": 20 años

Hace veinte años salió a circulación "Nevermind", segundo disco de Nirvana y album de culto que marcó un antes y un después en la historia de la música independiente, un disco que adquiriéramos felizmente en su momento para escucharlo y compartirlo hasta reventarnos los tímpanos, un album que definitivamente cambió nuestras vidas. El "Nevermind" y sus dos primeras décadas merece un post más amplio, un post de verdad y aquí nos comprometemos a escribirlo. Mientras, el vídeo de esta vieja canción en la cancha de básket. Ya posteamos.

La nueva biografía de Octavio Paz

En torno a Octavio Paz se ha escrito mucho; su poética es harto conocida lo mismo que su trabajo ensayístico; ha sido tan abundantemente revisado que Armando González Torres dice: “La obra de Paz ha generado una auténtica industria crítica”, pero “son pocos los acercamientos biográficos pues Octavio Paz, pese a su carácter de hombre público, fue un tanto reservado respecto a su vida privada”.
Hasta el momento, lo más cercano a una biografía del Premio Nobel de Literatura 1990 es el conjunto de ensayos sobre su vida, titulado Poeta con paisaje, un libro que Guillermo Sheridan publicó en 2004. Antes, en 1990, Alberto Ruy Sánchez había publicado Una introducción a Octavio Paz.
Sin embargo, esos no son los únicos trabajos que abordan su vida y su obra; en 1978, Jorge Aguilar Mora escribió La divina pareja. Historia y mito en Octavio Paz, libro polémico que generó el disgusto del Nobel, y años después, en 1998, Elena Poniatowska lanzó Octavio Paz. Las palabras del árbol. A esos acercamientos biográficos se sumará en unos meses la publicación de la “gran biografía de Octavio Paz”, escrita por el catedrático de origen cubano Enrico Mario Santí, biografía de la que dijo “por ahora no puedo dar entrevistas”, y aseguró que estará en posibilidades de conversar “a fines de este año o a principios del próximo”.

Lorca, sus misterios

Federico García Lorca tenía 38 años cuando le mataron pero, transcurridos 75 años desde su asesinato, los misterios en torno a su fusilamiento podrían caber en varias vidas. La enorme figura del poeta y dramaturgo, que ya había traspasado fronteras, y su rápida ejecución han llenado de claroscuros un relato que ha tenido demasiados narradores. Tanto investigadores —el más conocido el hispanista Ian Gibson— como la multitud de testigos (y supuestos testigos) que mezclaron hechos ciertos con teorías y anécdotas con más de leyenda que de realidad.
Desenredar esa madeja es lo que se propuso Miguel Caballero, por cierto vecino de Fuentevaqueros: tratar de distinguir entre lo que ocurrió y la ficción creada alrededor para detallar los últimos momentos de la vida de Federico. Fruto de ello es el libro 'Las trece últimas horas en la vida de García Lorca', publicado por La Esfera de los Libros. Caballero tomó la obra del falangista Eduardo Molina Fajardo, el que fuera director del diario 'Patria', y trató de verificar de forma documental los cerca de 50 testimonios que él aportaba; muchos de ellos de conocedores de primera mano de la ejecución del escritor. Los legajos (expedientes de la Policía, la Guardia Civil o el Ministerio del Ejército, y periódicos de la zona) dan fiabilidad al menos a 10 de ellos. «Personas como el capitán Nestares (al cargo de la primera bandera de Falange en Granada), Martínez Bueso (subordinado de éste y testigo del fusilamiento) o Pedro Cuesta (custodió a Lorca) le iban dando datos en confianza a un camarada», explica este historiador, dedicado casi enteramente al autor de 'Poeta en Nueva York' y 'La casa de Bernarda Alba'.
Más lectura al respecto vía elmundo.es

Christian Valles y el fomento del libro en Venezuela


Entrevista a Christian Valles, presidenta del Centro Nacional del Libro de Venezuela, sobre el desempeño en la producción, promoción y difusión del libro o la lectura en su país. Una entrevista de Marea cultural.

sábado, 13 de agosto de 2011

25 años sin Borges

Nos encontramos en el vestíbulo del hotel, a la hora acordada, y, aunque yo sabía que era ciego, lo primero que me impresionó fue su aparente estado de alerta, la impresión que daba de enterarse de todo, sentado muy recto en una silla tapizada de respaldo alto, desde donde parecía observar las idas y venidas de docenas de huéspedes que recorrían el ruidoso vestíbulo. Junto a él se sentaba su madre, que, a pesar de tener 85 años, no aparentaba más de 60 y que, podría añadir, era de una belleza asombrosa para tener cualquier edad. Pensé que no podía haber sido más bella ni cuando tenía 25 años; porque, a los 85, irradiaba una vitalidad y una energía intemporales, y la suave piel de su rostro era la de una mujer bien conservada que (no me cabía la menor duda) debía de dedicarse a diario a mantener su atractivo; seguro que pasaba horas delante de un espejo con el fin de satisfacer su deseo de representar la perfección para todas las personas con las que se encontrase. Durante la entrevista que hice a su hijo, no pude evitar mirarla mientras nos escuchaba y, a veces, introducía alguna palabra para subrayar lo que estaba diciendo él.
La entrevista no duró más de media hora; he aquí, reproducido, el artículo que escribí en aquella memorable ocasión, en 1962, cuando conocí a Borges y a su inolvidable madre.
Como su padre y su abuelo, su bisabuelo y su tatarabuelo, Jorge Luis Borges se ha quedado poco a poco ciego. Pero hasta la ceguera, dice, tiene ventajas.
"Antes, el mundo exterior interfería demasiado", me decía este intelectual argentino de 62 años ayer en Nueva York. "Ahora, todo el mundo está en mi interior. Y veo mejor, porque puedo ver todas las cosas que sueño. Fue una ceguera gradual, nada trágica", continuó. "Si uno se queda ciego de pronto, el mundo se le hace añicos. Pero si primero pasa por un crepúsculo, el tiempo fluye de manera diferente. No es preciso hacer nada. Uno puede quedarse sentado. Las personas ciegas tienen mucha dulzura. Las sordas, en cambio, no. Las personas sordas son muy impacientes. A veces, la gente se ríe de los sordos. Nadie se ríe de un ciego".
La nota completa está aquí, urge darle una leída.

lunes, 8 de agosto de 2011

La cultura en la agenda del desarrollo

Amèrico Mendoza Mori

Solemos oír que la cultura es importante y buena para la sociedad, pero también es necesario visibilizar concretamente los beneficios de la cultura y cómo esta se sostiene en nuestro días. En el mundo globalizado, las reglas del mercado funcionan mediante una cadena de producción en donde se intercambian bienes y se generan ganancias; y en este sistema la cultura también juega un papel. George Yúdice, especialista en temas de gestión cultural y uno de los intelectuales que en el mundo ha puesto este tema en debate, estará próximamente en Chimbote.
Desde la cultura producimos, conservamos una herencia milenaria, ofrecemos experiencias, y también gestamos desarrollo social. Así, cada participante cultural puede ser entendido una micro-industria en potencia. ¿Industria? ¿Cultura? Todavía no estamos a acostumbrados a oírlas juntas, pero es importante comprender que la cultura y el arte, justamente por su valor incalculable, deben además tener mecanismos que permitan no sólo su conservación, sino su promoción, difusión y expansión a un ritmo sostenible.
La cultura en el mundo globalizado ya no es vista como un mero detalle que le da valor agregado a un grupo social o a una ciudad, sino que puede convertirse en el aspecto clave para generar desarrollo. Será importante generar canales que visibilicen a todos aquellos que ya trabajan en cultura y darles herramientas para poner en valor su trabajo y promover políticas públicas que les den presencia y reconocimiento.
Unos cuantos ejemplos sobre la relación industria-cultura: Cuándo imaginamos a la ciudad de Buenos Aires, no sólo se trata del casco histórico, sino también de sus agentes culturales; ¿es que acaso no pensamos en músicos y danzantes de tango? ¿La experiencia turística de La Libertad no pasa por ver a los pescadores en su caballitos de totora? ¿Es posible imaginar Guadalajara sin su multitudinaria Feria del Libro o Cannes sin su Festival de Cine? Si estas personas y organizaciones resultan icónicas para sus respectivas poblaciones, ¿por qué entonces no siempre son reconocidas? La cultura y el arte además de base para el reconocimiento de identidades generan ingresos y ayudan a otras cadenas de producción como el turismo y la educación. Por tanto, ¿acaso del mismo modo que los gobiernos ofrecen ayuda y beneficios a empresas turísticas también acaso lo deberían hacer con los agentes culturales?
Por otro lado, vemos que la cultura y la creatividad, al elevar la calidad de vida de las ciudades, pueden ayudar a resolver conflictos sociales. Diferentes estudiosos señalan que los lugares con mayor promoción en la creatividad y la cultura, son los más felices y deseados para vivir. Pero para saber qué ofrecer(nos), primero es necesario identificar lo que se tiene. En este proceso, herramientas como la comunicación y la tecnología son geniales aliadas al ser de fácil acceso y gran llegada.
En cumplimiento de su rol, los gobiernos locales y regionales están llamados a impulsar el reconocimiento de los promotores y gestores culturales. Y los gestores mismos deberán entender que pedir apoyo para la cultura no es rogar caridad sino exigir desarrollo. Es importante fortificar estos roles, los espacios de interacción y comunicación. Enhorabuena que la Municipalidad Provincial del Santa sea parte de la organización del conversatorio con George Yúdice y que el encuentro sea visto como una oportunidad para que los gestores se reúnan, debatan y planteen metas para un mayor despliegue cultural del norte del Perú.

jueves, 4 de agosto de 2011

Con Mario Cossío, sobre JALLA-E


A propósito de la realización de las XIII Jornadas Andinas de Literatura Lati­noamericana de Estudiantes (JALLA-E) que se inician este 9 de agosto en Lima, dialogamos con Mario Cossío, director de este importante espacio para el debate e intercambio de ideas desde América Latina sobre nuestras culturas e identidades. Detalles sobre la realización de este punto de encuentro intelectual al que estan invitados todos en la siguiente entrevista de Marea cultural.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Con Óscar Colchado y "Hombres de mar"

Y Óscar Colchado Lucio, viejo chalanero, mejor amigo, presentó al fin -después de muchos años de espera- su nueva novela "Hombres de mar", libro de más de 500 páginas que constituye un homenaje al Centenario de José María Arguedas y que en palabras del crítico Ricardo Gonzáles Vigil " establece conexiones con la novela total de Mario Vargas Llosa (...) y un diálogo con El zorro de arriba y el zorro de abajo, de Arguedas".
Un auditorio abarrotado de lectores sirvió de marco para la presentación de este libro tan especial para los que hemos nacido en el puerto y que sin duda alguna se convertirá en un hito para las letras portuarias y nacionales. Colchado es un autor muy leído en las escuelas de Chimbote, muy querido por los niños que han encontrado en los personajes de sus libros infantiles y en sus viejos cuentos de la sierra y de la costa un espacio común, una vida juntos abrazados a sus libros.
"El mar ya no es más la hembra paridora de antes. Ahora pare cocaína en vez de anchova. Los narcos, los pichicateros esos, se han apoderado del puerto. Los llamados «cárteles de la droga» [...] están metidos acá como en su casa..."

Julio Ortega es sumamente explícito en la contracarátula del libro:

"Con mano maestra, Óscar Colchado ha construido en Hombres de mar la saga de la memoria popular moderna del Perú, que en los trabajos de la pesca tiene su mejor metáfora —contrariada, paradójica— de nuestra modernización problemática, cuyo modelo costeño tiene su correlato en otras explotaciones de los recursos naturales, como de los minerales en la sierra y del petróleo o del gas en la selva. Esta ecuación de una naturaleza violentada por un sistema exacerbado de extracción produce la modernidad conflictiva del Perú. A partir de una representación tan verosímil que el lector puede tomar como real lo que es un trabajo de ficción, y cuyo lenguaje desgarrado va descubriendo su intimidad con la violencia, esta valerosa novela desnuda la fuerza destructiva de una modernización cuyos héroes son sus primeras víctimas.

(...) el relato de las muchas vidas y muertes del pescador se levanta con su épica de pobres, su elegía de desconsuelos y su celebración del instante vivo. Por eso mismo, esta novela nos incluye en su espléndida saga y nos demanda decidir nuestro lugar en ese lenguaje peregrino, suma de voces migratorias, nuevo mapa peruano. Fresco de duras batallas y crueles trabajos, este libro late, también, con íntima furia amorosa..."

Los chimbotanos presentes en el auditorio la noche que entró en circulación "Hombres de mar" nos sentimos más orgullosos que nunca, nos sentimos más hermanados con Óscar y por eso a la hora de la fotografía nos acordamos de los nuestros allá en el puerto, de los años y los días vividos al pie de una máquina de escribir desafiando a la sobrevivencia misma, regresó a nuestra memoria tantos de los libros de Colchado leídos, la última vez que llegó al puerto y nos fuimos en bote de remos a la Isla Blanca, tantas conversas y sueños, tanta vida.
Les dejo aquí un vídeo con Óscar Colchado al micrófono la noche de presentación de su libro, también aquí las palabras del crítico Gonzáles Vigil sobre "Hombres de mar".
Este 19 de agosto, Colchado presenta su novela en las alturas de Huarás, a fin de mes regresará al puerto que lo vio fundar a finales de los sesenta la revista Alborada y el Grupo Isla Blanca para presentar su libro. Se volverá a salir el mar (como es debido). Gracias Óscar, te esperamos en Chimbote.

lunes, 1 de agosto de 2011

Oumama Aouad: La cultura árabe en las letras latinoamericanas


Doctora en Letras Ibéricas e Iberoamericanas por la Universidad de Nanterre (Paris), catedrática del Departamento de Español de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Mohammed V-Agdal, Rabat, directora del Instituto de Estudios Hispano-Lusos y Embajadora de Marruecos en el Perú, Oumama Aouad Lahrech ha publicado numerosos libros y artículos en Marruecos, España, Europa, Estados Unidos y América Latina, sobre literaturas comparadas española e iberoamericana, diálogo intercultural, cooperación hispano-latino-marroquí, entre otros temas. En esta breve entrevista de @mareacultural dialogamos sobre la influencia de la cultura árabe en las letras latinoamericanas. Marea cultural.

George Yúdice en Chimbote

Este miércoles 10 de agosto, George Yúdice estará en Chimbote para participar del Conversatorio "Gestión cultural y nuevas tecnologías de la comunicación", a desarrollarse en el auditorio de la Municipalidad Provincial del Santa a partir de las 6:30 pm, evento dirigido a gestores culturales, artistas, investigadores, docentes universitarios, bloggers y público en general.
Profesor de estudios latinoamericanos en la Universidad de Miami. Yúdice ha desarrollado sus investigaciones alrededor de temas relacionados con las nuevas estéticas en la era digital, globalización y procesos transnacionales; el rol de los intelectuales, artistas y activistas en institucionales nacionales y trasnacionales; Centro América contemporánea; y políticas culturales.
Creador del Observatorio de Miami para las comunicaciones y las industrias creativas en América Latina, Yúdice es autor de 'Vicente Huidobro y la motivación del lenguaje poético' (Buenos Aires, 1977); Cultural Policy, co-autoría con Toby Miller (Sage Publications, 2002); Política Cultural (Barcelona: Gedisa, 2004); El recurso de la cultura (Barcelona: Gedisa, 2003); Nuevas tecnologías, música y experiencia (Barcelona: Gedisa, 2007), y Culturas emergentes en el mundo hispano de Estados Unidos (Madrid: Fundación Alternativas, 2009), co-editor (con Jean Franco y Juan Flores) de On Edge: The Crisis of Contemporary Latin American Culture (1992), y ha escrito numerosos artículos sobre literatura, arte, y cultura sobre América Latina y los Estados Unidos. En las últimas décadas, Yúdice ha llevado a cabo investigaciones en políticas culturales, sistemas de apoyo a las artes, medios y cultura popular en EE.UU.. en países latinoamericanos, Europa y organismos internacionales. Actualmente es parte del comité editorial del International Journal of Cultural Policy (Reino Unido), Encounters: An International Journal for the Study of Culture and Society (Dubai); Topia: Canadian Journal of Cultural Studies, y Z Revista Cultural del Programa Avançado de Cultura Contemporânea (Rio de Janeiro).
El Conversatorio "Gestión cultural y nuevas tecnologías de la comunicación" es un evento de carácter gratuito que es posible gracias al esfuerzo de la Red Literaria Peruana, Municipalidad Provincial del Santa y del blog "Marea cultural". En la mesa: Américo Mendoza Mori (University of Miami), George Yúdice (Observatorio para las comunicaciones y las industrias creativas en América Latina) y Augusto Rubio Acosta (UNMSM, Marea cultural).

viernes, 29 de julio de 2011

poema de las 4:00 am

aquí
sobrevolando la noche

desangrándome en la impavidez

de mi cielo

vértebra extraviada

perro de mi tiempo

me siento a escribir tu poema

bajo las nubes más oscuras

de nuestra historia

que es la historia del mar

con estas manos de barro

con las que construí nuestra casa

empapelada de memoria

aula precaria infinita

te escribo ahora para alcanzarte

para cantar contigo

para que cantes como antes

conmigo, chiqui

la incorpórea presencia de la vida



yo

que te he visto dormir entre mis libros

y te volvía a ver

y no creía que fueses verdadera

yo que te elegí por morada

que te he visto crecer

mientras me extinguía

que fotografié tu historia entre la niebla

el fogón el trigo

tu alegría y tus lágrimas

la tierra

también tu soledad

hoy tejo a solas mis sueños sin reposo

habito el magro agujero del silencio

atado a la esperanza que es sobrevivencia mirando el mar

que es el vivir



¿adónde anida tu verbo

adónde tu mirada

adónde la luna grande

inesperada

adónde se incuba tu memoria?
¿adónde, chiqui

se fatigan tus sueños

adónde yo en tu canto

adónde mis poemas suspendidos

el destino de la música

ese sustrato de lengua

que aniquila mi garganta?



yo

que observé a esther

acomodarte siempre la almohada

al costado de tu sombra

que te he visto compartir el rancio pan

con el apetito de los pobres

tú que has llorado conmigo

de placer y de dolor

de estrépito de piel y de conciencia

no olvides que del abismo

me arrojan mis palabras

que este poeta conserva

la edad de tu corazón

mi última carta es sumamente explícita:

ya no tengo la luz

necesito de tus ojos.

martes, 26 de julio de 2011

Prensa basura: algunas líneas

Y @cuchasegura redactó el post que a continuación sigue y cuyo nombre original es "A propósito del periodismo destructor: Construyamos patria", texto que obviamente suscribimos. Rescatamos del tercer párrafo la decisión de protegerse de la basura mediática a que nos expone la televisión y otros medios tradicionales acostumbrados a distribuir basura al interior de los hogares. Más cultura e inclusión social para todos.

"La forma de hacer periodismo en nuestro país en los últimos años genera vergüenza ajena; muchos periodistas aprovechan la libertad de expresión y opinión para hacer escarnio de los que cometen un delito o una falta, convirtiéndose en fiscales y jueces mediáticos sin tener ningún título o atribución para ello.

Entretienen y estimulan el morbo de los que los leen, ven y escuchan sin el más mínimo reparo ni respeto por la sensibilidad de estos. Podemos estar tomando tranquilamente nuestros alimentos y aprovechar el tiempo para informarnos, porque hay necesidad de ello, pero qué encontramos: programas noticiosos que solo ensalzan el crimen, el mal y la frivolidad, como si ello fuera lo único que ocurriera.
Hemos decidido, junto a los miembros de nuestra familia, no ver, escuchar, ni leer ese tipo de noticias para proteger nuestra salud mental, pero… ¿cuántos atinamos a esto?, creo que aún somos muy pocos. ¿Cuáles son las consecuencias nocivas de esta invasión de violencia, de vulneración a nuestra tranquilidad y daño a nuestra salud mental?, creo que muchas; por ejemplo: los estados de psicosis y la agresividad que hoy se ha adueñado de las mentes de muchos niños, jóvenes y adultos; habría que preguntarle a los psicólogos y psiquiatras si toda esa porquería a la que llaman información no hace daño.
No estoy en contra de informar ni de informarme, tampoco de la distracción. Pero, ¿es necesario preguntarle al criminal cómo cometió el crimen y presentar las escenas del lugar de los hechos?, ¿es necesario ver los cuerpos de seres humanos mutilados y desparramados? , ¿qué vamos a aprender los que recepcionamos tal información al conocer tales detalles?, ¿no es suficiente que se informe sobre el hecho y en todo caso se aproveche para dar algunas recomendaciones para prevenirlos?, ¿no será mejor ocupar esos espacios en ¡educar!, ¡educar! y ¡educar!?
Será necesario escuchar a los deudos cuánto le duele la muerte violenta de sus seres queridos, ¿acaso ese hecho no es obvio?, ¿qué provecho obtenemos los que nos enteramos, cuál es la enseñanza de ello?, ¿cuánto pierden los autores o presuntos autores de los crímenes o faltas por verse expuestos públicamente en los medios? Nada.
Me da mucha pena y frustración el constatar que muchos periodistas, hombres y mujeres, que en años anteriores ganaron prestigio por informes, reportajes y campañas serios para recobrar la democracia o poner al descubierto millonarios actos de corrupción, hoy solo se han convertido en simples lectores (conductores se les dice ahora) de estos vergonzosos espacios informativos.
¡Por favor!, basta ya de tanta hipocresía! Muchos estamos seguros que tales programas noticiosos solo buscan “entretener” la mente de las personas más sencillas y menos críticas que para nuestro mal son una gran mayoría, esto a consecuencia de ser parte de un Perú en el que a sus gobernantes desde hace muchas décadas no les importa nada la educación integral de su población, un país en el que se necesita serias, honestas y decididas políticas de educación que busquen la liberación de las mentes de niños y jóvenes y con ello el logro del desarrollo socio económico, sigue siendo un gasto y no una inversión.
Por eso, en uso de mi libertad de opinión, de expresión y de petición, en vísperas de celebrar un nuevo aniversario patrio, pido a aquellos líderes mediáticos que asuman su responsabilidad y que aprendan a ser patriotas. ¿Cómo? Aprovechando la posición privilegiada que tienen para informar educando: que no se escuden en el derecho a expresarse y de informar para hacer más daño".

domingo, 17 de julio de 2011

viernes, 15 de julio de 2011

"El extranjero" a novela gráfica

Adaptar el libro que consagró internacionalmente a Camus nunca fue tarea fácil. Cuando en 1967 el director Luchino Visconti la llevó al cine, pocos fueron los que la alabaron. El argentino Juan Carlos Kreimer, editor en español de la serie de libros ilustrados Para Principiantes, fue el responsable de llevar El extranjero a las viñetas. Y para ello se inspiró en la película de Visconti, pero para saber "lo que no había que hacer". "Como está narrada en primera persona y tiene una prosa embriagadora, era complicado ponerle diálogos e imágenes. Había que ser más convincente, tener buenos dibujos, no olvidarse que la anécdota está supeditada al planteamiento filosófico que hace el autor", dice Kreimer.
La edición incluye el prólogo que el mismo Camus escribió para la versión norteamericana de El extranjero, en 1955. "Para mí, Mersault no es un náufrago, sino un hombre pobre y desnudo, enamorado del sol que no deja sombras", dice en éste uno de los intelectuales más brillantes de la posguerra francesa.

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Los archivos de Timothy Leary

Timothy Leary (1920-1996), personaje crucial de la contracultura, la revuelta de los años sesenta y setenta que si bien no cambió demasiado el estatus del poder y la dominación, sí contribuyó al despertar de las conciencias, la caída de algunos prejuicios y tabúes y el inicio de debates sociales que todavía están en marcha en nuestros días, está otra vez en el ojo de la tormenta. Dos visiones contrarias pueden dar una idea concisa pero potente de la importancia del doctor en Sicología por Berkeley y profesor de Harvard que lo dejó todo para predicar las bondades del LSD.
Calificado en su momento por Nixon como "el hombre más peligroso de América" y por William S. Burroughs (una de las mentes más preclaras del siglo XX) como "un verdadero visionario del potencial de la mente y el espíritu humanos", la importancia de Leary está en estrecha relación con la loable la decisión de la Biblioteca Pública de Nueva York de comprar los archivos del apostol del ácido, que pasan así a ser patrimonio de los ciudadanos de Estados Unidos. La institución ha pagado 900.000 dolares, unos 635.000 euros, a los herederos de Leary.
El material ocupa 335 cajas de embalaje. Hay manuscritos, ensayos y reflexiones inéditos (algunos de gran extensión), una copiosa correspondencia (mantuvo contacto epistolar contínuo con, entre otros, Aldous Huxley, Alan Watts, Jack Kerouac, Allen Ginsberg, William S. Burroughs y Ken Kesey), notas previas para los más de 30 libros y 400 artículos y estudios que Leary publicó en vida, 300 cintas de vídeo, otras tantas de audio, todo el material de las organizaciones de las que formó parte el activista contracultural y centenares de fotos.
Los responsables de la biblioteca confían en que la revisión y catalogación del material, que ya han iniciado, no supere los dos años de trabajo. A partir de entonces, el archivo de este personaje histórico fundamental estará a disposición del público y los investigadores.

Borges cinéfilo

En Buenos Aires apareció un libro que analiza la original relación que tuvo Borges con el séptimo arte, una lúcida articulación entre el conocimiento previo de la literatura de Borges y el fenómeno del cine concebido con un prisma integral: tanto en relación al tipo de películas que Borges guionó, criticó o consumió como espectador a lo largo de su vida -aun cuando ya había perdido casi completamente la vista, hacia fines de la década del 50- como contemplando las implicancias culturales del desarrollo de la industria y el comercio del cine en la Argentina, con la llegada de films estadounidenses, rusos y europeos, con el salto del mudo al sonoro, con la proliferación de films vernáculos, entre muchos otros aspectos.
El libro se llama "Borges va al cine" y adn reseñó el hecho en un interesante artículo de Soledad Quereilhac, del cual compartimos algunos fragmentos:
"(...) Retomando algunas ideas del ensayo pionero de Edgardo Cozarinsky, Borges y el cine (1974), con el que reconocen su deuda, Aguilar y Jelicié desentrañan cuál era la verdadera "aventura del cine" para Borges: "El eterno retorno de la narración, de las variaciones hollywoodenses de diez o doce argumentos', como ya mucho tiempo atrás lo habían hecho los trágicos griegos". Pero también encuentran que el cine le permitía al escritor constatar "cómo las multitudes recibieron estas historias". En Borges, el adiós a las vanguardias y el abandono de la poesía son seguidos por su indagación del cine como usina productiva de eficacia narrativa.
En esta línea, Aguilar y Jelicié también enfatizan el estrecho vínculo entre su primer libro de relatos, Historia universal de la infamia (1935), y la fascinación de Borges con el cine de Hollywood de los años 30, al sumar una necesaria segunda vertiente a las lecturas que suelen encontrar las fuentes de sus historias en lo libresco y en el periodismo del diario Crítica: "Aunque las fuentes' están conformadas por libros, en todos los relatos se siente el gusto por las historias de aventuras y hasta por los seriales que se proyectaban en los cines".
Con todo, cuando la literatura de Borges fue adaptada al lenguaje del cine, con las versiones de "Emma Zunz", de Leopoldo Torre Nilson (Días de odio), o "La intrusa", de Carlos Hugo Christensen (La intrusa), entre otras, la relación se tornó compleja: a pesar de haber cedido derechos o acordado la trasposición, Borges siempre fue luego un severo crítico de esas películas y nunca logró reconocerse en ellas...". Habrá que esperar a que el libro llegue a nuestras manos.