jueves, 20 de agosto de 2009

No recomendable y "El mejor de los amantes"


Con tres discos grabados: "Rosa sin pilas", "Verde" y "Engañado por el strapple", No recomendable, el joven y talentoso cantautor peruano, nos entrega "El mejor de los amantes", una de sus últimas composiciones. Marea cultural.

La doble vida de Émile Zola

Zola era un escritor incómodo. Porque le obsesionaba la verdad. Desde sus primeras novelas hasta Nana o su gran éxito, Germinal (1885), y a lo largo de la veintena de títulos de la saga monumental de los Rougon-Macquard, reveló la parte más cruda de la sociedad francesa, renegando del idealismo romántico y de la hipocresía burguesa. En sus obras de ficción, muy documentadas, denunció el arribismo, las componendas y la reestructuración social en la Francia de la Segunda República. Él había vivido esos cambios al volver a París siendo joven, junto a su íntimo amigo de la infancia pasada en Aix en Provence, el pintor Paul Cézanne, con quien compartió las miserias de la vida bohemia en el París de los impresionistas cuando éstos eran considerados poco más que unos artistas rebeldes y repudiados.
A Zola le fue bien, pese a todo. Su estilo descarnado y el gran proyecto novelístico emprendido, lo señalaron como el padre del naturalismo. Se convirtió en una gloria nacional. Llegó un momento en que el éxito, la fama y la riqueza derivados de sus libros y su publicación en forma de folletín, lo auparon a la posición de la élite intelectual. A la cómoda y tranquila existencia, junto a su esposa Alexandrine Meley, algo mayor que él y compañera leal desde sus inicios... Lea la nota completa vía El País.

La denominada "cultura"

Un tipo en jeans y zapatillas que compra una novela usada en una librería de viejo de la avenida Corrientes y que luego se queda cinco horas con un café en el viejo bar La Paz. Aunque no lo puedan creer, ésa es la imagen que algunos mandarines del marketing tienen de los lectores de libros y de los consumidores culturales en la Argentina y en el mundo. Ese supuesto "ratón de biblioteca", en ese imaginario lleno de malentendidos, es un muchacho desgreñado y bohemio con escasos recursos, resistente al consumo y refractario a los buenos vinos, los restaurantes, los autos, los relojes, los viajes y otras delicias de la vida moderna.
Existe también la creencia de que cada vez se lee menos y de que las artes visuales son para élites. Sin embargo, la industria del libro crece y la lectura en distintos formatos se multiplica. La cantidad de narradores, pensadores, poetas, escultores, fotógrafos, pintores, músicos, dramaturgos, actores y cineastas aumenta de manera exponencial y va creando nuevos segmentos de público. (...) Y los grandes seguidores de estas diversas expresiones están en todas las clases sociales, pero principalmente en las zonas más altas de la pirámide poblacional de todos los países.
La denominada "cultura", más allá de su valoración artística y ahora hablando de ella exclusivamente como industria y como mercado, forma así una inmensa y prestigiosa minoría. Una multitud influyente que se mueve por el mundo como una marea imparable... Absolutamente imprescindible, el texto completo de Jorge Fernández está en adn.

Lo hubiese querido Iberni

No podía encontrarse mejor manera de rendir homenaje a Luis G. Iberni, desaparecido a finales de 2007, que la edición de un libro como el que tenemos entre manos. Se trata de un volumen de 700 páginas que alberga nada menos que 36 artículos de signo musicológico y crítico con diversos epígrafes: Teatro lírico, Música española del siglo XIX, Crítica y gestión musical, Danza y un apartado de variadas propuestas. Hay, además, un prólogo de Mercedes Molina, decana de la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid, de la que Iberni era docente, una sentida dedicatoria de tres de sus colegas, los editores del tomo -Celsa Alonso, Carmen Julia Gutiérrez y Javier Suárez-Pajares- y un perfil trazado por quien fuera su maestro en Oviedo y que dirige en Madrid el Instituto Complutense de Ciencias Musicales, Emilio Casares.

El volumen, que revela un planteamiento muy didáctico, lleva un título significativo, Delantera de paraíso (ICCMU). Nuestro llorado compañero, tan presente durante años en estas páginas, hubiera disfrutado de lo lindo; porque el libro se ha hecho, de forma inteligente, como si lo hubiera planificado él mismo. La nota completa llega vía El Cultural.

Saldando las viejas deudas

¿A alguien le queda algo por decir sobre la maestría de Hitchcock? Ramiro Cristóbal, presente. Cuando se cumplen 110 años del nacimiento del maestro, este crítico de cine y escritor se atreve a analizar varias películas clave de de su cinematografía, una deuda que él y su generación tenían con el director de Psicosis y que ha saldado en Alfred Hitchcock, 14 películas imprescindibles (Ediciones Irreverentes), título en el que insiste en el aspecto que hace de su obra un legado atemporal: su profunda incursión en la psique humana. Imperdible entrevista de El Cultural.

Peter Ackroyd: El gran "biógrafo" británico

Católico, multigalardonado - ha obtenido los premios William Heinemann, Somerset Maugham, Whitbread Biography and Novel o James Tait Black Memorial entre otros-y homosexual (dicen que se dio cuenta de que era gay a la improbable edad de siete años), Peter Ackroyd fue un niño precoz que leía periódicos a los cinco y escribió a los nueve una obra teatral sobre Guy Fawkes, el católico inglés que intentó volar el Parlamento en noviembre de 1605. Ackroyd, a quien su padre abandonó cuando era tan sólo un bebé y cuya madre tuvo que ponerse a trabajar al no pertenecer a una familia acomodada, había nacido en Londres en 1949, se graduó en el Clare College de Cambridge y cursó después estudios en la universidad americana de Yale.
Poeta (con tres colecciones de poesía publicadas), periodista, crítico literario y también de cine (para The Spectator), hombre de radio, novelista, biógrafo y autor teatral (El misterio de Charles Dickens se estrenó en Londres en el año 2000 protagonizada por Simon Callow), confiesa que sólo puede escribir sobre una época distante al menos sesenta años de la propia. Una interesante lectura que llega vía Ñ.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Julio Ortega y sus inicios en la literatura


Julio Ortega Cuentas (Casma, 1942) es crítico literario, ensayista, poeta y narrador peruano, cuya obra de pensamiento es una de las más importantes de América Latina. Profesor del Departamento de Estudios Hispanoamericanos de la Universidad de Brown, en esta entrevista recuerda sus inicios como escritor en el convulsionado puerto de Chimbote de los años sesenta. Marea cultural.

Es ficción, aunque no lo parezca

En 2005 se reencontraron en Guatemala, en un hospital abandonado, los archivos de la Policía Nacional, una de las instituciones más siniestras de Latinoamérica disuelta con los acuerdos de paz firmados en 1996 en ese país. Rodrigo Rey Rosa pidió entonces permiso para revisarlos mientras la Procuraduría de los Derechos Humanos se encargaba de ordenar y digitalizar el material encontrado. La nueva novela del escritor guatemalteco está organizada como los cuadernos de notas que llevó durante sus visitas al archivo y las derivaciones de su investigación, pero pretende ser algo más que un simple diario de viaje.
“Aunque no lo parezca, aunque no quiera parecerlo, ésta es una obra de ficción.” Con esa frase abre El material humano; una sentencia solitaria en la primera página después de la dedicatoria, y decisiva como cada oración que Rodrigo Rey Rosa escribe con su acostumbrado estilo ajustado y tendiente a lo mínimo. Porque si bien tiene mucho de verídico y casi nada de falso –apenas uno o dos nombres propios– El material humano es una novela que se declara impotente frente al peso de lo real: las historias de las personas que figuran en las fichas de archivo del Gabinete de Identificación de la Policía Nacional... Imperdible artículo que llega gracias a Página 12.

Glaxo: La novela según Ronsino

La historia de la segunda novela de Hernán Ronsino empieza donde termina Operación Masacre. Con un epígrafe que retoma un momento clave del texto de Walsh (el de los oficiales al dejar en los basurales a algunas de sus víctimas todavía con vida), Glaxo está contada desde cuatro voces en cuatro tiempos históricamente muy diferentes. Una de ellas, la que narra el último capítulo, es la de uno de los oficiales que erró aquel tiro sin darse cuenta, pocos años después de los asesinatos fallidos en José León Suárez. Al retomar a uno de esos militares como personaje para una ficción, Glaxo se convierte en una especie particular de secuela de Operación Masacre que gira en torno de conflictos aparentemente pequeños, pero ligados a sentimientos y situaciones no menores como la envidia, el sexo, el crimen pasional y la traición.

Los capítulos de la novela arman una cronología invertida (1973, 1984, 1966, 1959) que se propone dilucidar un misterio que no se resuelve prácticamente hasta la última página. La vista panorámica de la historia queda bastante en la sombra, tal vez porque la escritura de Ronsino se asienta con insistencia sobre el detalle... El artículo completo está en Página 12.

Phynchon según Fresán

Thomas Pynchon, el siempre esquivo y experimental escritor norteamericano, sorprendió a todos: Inherent Vice es su novela más normal, un policial de la estirpe pulp que transcurre en esa triste frontera entre el final de los ’60 de Acuario y los ’70 de Cáncer.
(...) Puede afirmarse que Inherent Vice –extraño título que surge de una figura legal que se aplica en el tribunalicio derecho marítimo– es pariente más o menos cercana de Vineland (1990) ya que explora, desde un ángulo diferente, un mismo paisaje: el entrópico derrumbe de la iniciática Era de Acuario hacia la terminal Era de Cáncer. La frontera peligrosa y sin retorno que separa a los años ‘60 de los años ‘70. El fin del sueño hippie y por ahí se menciona, una y otra vez, la pesadilla de Charles Manson y su tribu... La reseña completa está en Radar libros.

João Gilberto Noll: Historias de aparecidos

De João Gilberto Noll –escritor brasileño nacido el 15 de abril de 1945 en Porto Alegre– podría decirse que es, sobre todas las cosas, un gran equilibrista: autor de culto (una de las típicas gemas extranjeras dadas a conocer, en este caso, por la editorial Adriana Hidalgo con la publicación de cuatro de sus novelas: Lord, Bandoleros, Harmada y, muy recientemente, A cielo abierto) que no necesita esconderse ni preservarse más de la cuenta; escritor clásico que no deja para nada estelas de anacronismo; escritor moderno que no deja de reconocer tradiciones, influencias ni padres literarios; autor experimental absolutamente legible; autor prolífico –lleva editados quince libros– que nunca convirtió su literatura en una serie automática sin sentido, aun cuando sus libros se parecen mucho entre sí (lo cual se debe más a haber encontrado una voz que a cualquier otra cosa) ni, lo que es todavía más importante, dejó entrever en ningún momento de su obra un quiebre, un bajón de calidad alarmante como sucede con muchos prolíficos; autor existencialista –además de Pessoa y Sartre, su influencia más visible es Camus– que puede leerse en forma autónoma, es decir, sin manuales de literatura, ni guías filosóficas de estudio. Lea el interesante artículo sobre la vida y obra de João Gilberto Noll gracias a Radar libros.

Adelanto: Entrevista a Julio Ortega

Crítico, ensayista, profesor, poeta y narrador peruano, Julio Ortega conversó con nosotros y se refirió a sus orígenes como escritor en el convulsionado Chimbote de los años sesenta. La entrevista estará disponible en unas horas vía Marea cultural.

martes, 18 de agosto de 2009

Los poemas de Indira Santa Cruz


Poeta e integrante de la Comunidad Poesía en el Sur, Indira Santa Cruz dialogó en breve con nosotros y nos obsequió algunos de sus poemas. Marea cultural.

Proyecto Biblioburro: A todo trote en Colombia

Supo entonces que tenía que buscar alguna fórmula para subsanar el problema. Se acordó del viejo burro que dormitaba en las cuadras de la casa de labranza de sus padres y pensó que si llenaba de libros sus alforjas y las subía a las veredas del departamento de la Magdalena durante los fines de semana descubriría a los niños un mundo estupendo.

Dicho y hecho, la idea cuajó entre los pequeños y el proyecto se fue extendiendo a otras zonas y ahora también funciona en la Sierra Nevada de Santa Marta. Luis Humberto Soriano explica que gracias a los biblioburros "en el valle de Nabusímake se ha creado la Biblioteca Atikinchukwua, en la que se han reunido cerca de 400 libros, que con la ayuda del mulo Bunzuganu se van rotando en ocho escuelas, de 32 que tiene el resguardo, con el trabajo voluntario de los padres de familia". El Proyecto Biblioburro en la Sierra comenzó a finales de 2006, y las escuelas que actualmente se benefician del proyecto son las de Piñumuke, Kurakatá, Atiurumuke, Makogeka, Zigkuta, Jeurwua, Gamuke y Busingekun... Un amplio reportaje en El País.

Diez años sin Olga Orozco

Olga Orozco nació en Toay, La Pampa, el 17 de marzo de 1920, y murió en Buenos Aires el 15 de agosto de 1999. Fue reconocida como una de las poetas más importantes de la lengua castellana en el siglo XX, y poco antes de su fallecimiento, en 1998, recibió el consagratorio premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo. Verdadera aventura heroica, la poética orozquiana se aproxima a aquellas que transitan por zonas ocultas del conocimiento. Son sendas propias de los ascetas y los visionarios, que reciben como recompensa la superación de lo fragmentado, el acceso a lo absoluto. Un sentido homenaje a diez años de su partida en la revista Ñ.

Aeropuerto de Funchal, de Ignacio Martínez

A propósito de la recientemente publicada antología de cuentos de Ignacio Martínez de Pisón, citamos un par de preguntas y respuestas tomadas de la entrevista que le hizo Pedro Crenes:

Todos los cuentos ocurren dentro de relaciones familiares excepto Boda en el hotel Colón, que para mí apunta a la familia o a la búsqueda de una y Los nocturnos aunque en él Elisa y Moncho llegan a tener una relación de más de un año. ¿A qué se debe esta particularidad en tu antología?
La familia es uno de las grandes temas literarios, desde luego un tema eterno y universal. Y en mi literatura es inevitable que por un lado u otro acabe saliendo.

De entre más de sesenta cuentos escoges cuatro de los más antiguos y otros cuatro nacen en este año de la publicación de tu antología y dices que pertenecen a este presente desde el que escribes tu nota. ¿Tanto crees haber cambiado como escritor? o ¿tanto deseas ser otro escritor?
Empecé a publicar muy joven y hay muchos escritos míos de esa época en los que ya no me reconozco. Y, si no me reconozco, seguro que es porque he cambiado en este tiempo. Los que no han cambiado han sido los textos... La nota completa le pertenece al blog Senderos retorcidos.

Pierre Drieu la Rochelle, el incomprendido

El niño abandonado aterrizó en la adolescencia y descubrió las gracias del mundo. Las mujeres y el viaje se instalaran en su alma como verdades fundamentales a las que nunca sabrá renunciar. En el campo de la conquista las prostitutas allanarán su voracidad; su deambular por el planeta le permitirá abrazar con pasión la moda oxoniana, tweed y franela para distinguirse y ser un excéntrico caballero en las Galias, su gran amante, la patria por la que arriesgará toda su fortuna al tablero y perderá por obcecación narcisista de unos ideales con fecha de caducidad.

(...) Ha estudiado, triunfado y fracasado en ciencias políticas, se ha casado con una mujer con la que no se acuesta pero que le asegura bienestar económico, y entre todas estas vicisitudes ha conocido al editor Gaston Gallimard, amigo impagable que le introducirá en los círculos cultivados de aquel Paris de ensueño que en nuestro recuerdo idílico queda como un paraíso perdido donde la flor y nata de la intelectualidad ayudaba a configurar los puntos calientes del siglo pasado... La reseña sobre el libro de Enrique López está en Revista de Letras.

lunes, 17 de agosto de 2009

Onetti: Envidia a Macondo

Alguna vez Onetti se quejó ante María Esther Gilio porque sentía que su pobre Santa María no podía competir con el Macondo de Gabriel García Márquez, un pueblo de ficción donde la maravilla y los milagros son el pan cotidiano. Si bien la segunda estancia de Juan Carlos Onetti en Buenos Aires, entre 1940 y 1955, coincidió con la época formativa y, quizás, más productiva de Jorge Luis Borges, Silvina Ocampo, Adolfo Bioy Casares y Julio Cortázar, nada parecería más alejado, en principio, de la literatura siempre imaginativa, a veces fantástica, que éstos practicaban, que el realismo desgastado de las novelas y cuentos del gran escritor uruguayo, con sus tramas de rutina, derrota y decadencia.
Es verdad que en los cuatro "fantásticos" argentinos la minuciosa presentación de la banalidad cotidiana suele ser el preámbulo a la irrupción de lo sobrenatural o lo fantástico: pero si esperamos que esto suceda en un relato de Onetti, podemos esperar sentados. Onetti es el poeta rioplatense de la frustración, digno heredero de Roberto Arlt, a quien tanto admiraba, y de las letras del tango... Imperdible nota en El País.

El oscuro pasado de Golding

El premio Nobel de literatura británico William Golding intentó violar en su juventud a una niña de quince años, según una biografía de próxima publicación. El propio Golding (1911-1993) reconoció ese incidente en una confesión inédita que escribió para que la leyera su esposa y en la que trató de explicar la evolución de su "monstruoso" carácter, informa el diario The Daily Telegraph.
La biografía, que publica la editorial Faber and Faber, revela también que en su época de maestro de escuela Golding solía enfrentar entre sí a sus alumnos, algo que parece prefigurar la trama de su obra más famosa: El Señor de las Moscas. Su actitud hacia las mujeres queda de manifiesto en una obra de carácter autobiográfico inédita, titulada Men, Women & Now (Hombres, Mujeres y Ahora), en la que Golding, fallecido en 1993 a la edad de 81 años, relata cómo conoció a Dora cuando él tenía 16 y ella, sólo 13. La nota completa está en El Cultural.

domingo, 16 de agosto de 2009

Ellas y los libros

Durante siglos se ha dificultado el acceso de la mujer a la lectura, prohibiéndole incluso dererrninados libros. En 1523, el humanista español Juan Luis Vives aconsejaba a los padres y maridos que no permitieran a sus hijas y esposas leer libremente. «Las mujeres no deben seguir su propi o juicio», escribe, «dado que tienen tan POCO». Muchos han sido los hombres a los cuales las mujeres que leen les han parecido sospechosas, tal vez porque la lectura podia minar en ellas una de las cualidades que, abiertamente o en secreto, a veces sin ni confesarselo a si mismos, más valoran: la sumisión.

Relegadas tradicionalmente a un papel secundario y a menudo pasivo en la sociedad, las mujeres encontraron muy pronto en la lectura una manera de romper las estrecheces de su mundo. La puerta abierta al conocimiento, la imaginación, el acceso a otro mundo, un mundo de libertad e independencia, les ha permitido desarrollarse y adoptar, poco a poco, nuevos roles en la sociedad. A través de un recorrido por las numerosas obras de arte que reflejan la estrecha relación entre libros y mujeres, Stefan Bollmann rinde un sentido homenaje a las mujeres y confirma el excepcional poder que confiere la lectura.