miércoles, 28 de diciembre de 2011

Cuando se ligaba a una mujer leyendo

Fernando Iwasaki

"Es verdad. Hubo un tiempo glorioso en el que los libros, la lectura, el conocimiento y los idiomas provocaron un efecto afrodisíaco en una generación de mujeres sensibles, inteligentes y bellas que hoy tienen entre 40 y 50 años. Y no es que las mujeres menores de 40 ya no sean sensibles, inteligentes y bellas, sino que ahora las mujeres saben que la mayoría de los hombres no pasa del suplemento de deportes y por eso no hay tío que aguante dos rounds de vis-á-vis literario con una tía. Pero en los años 70 no era así, y uno se conmueve al recordarlo. Yo entré a la universidad en 1978 y -a punto de cumplir los diecisiete- alcancé a estudiar con las últimas chicas que todavía creían en el «hombre ilustrado». A mi favor estaba que yo leía muchísimo y en contra tenía que todas eran mayores que yo. Pero entonces uno era optimista y cuanto más adulta e inalcanzable era la chica de mis sueños, más densos y enrevesados eran los libros que devoraba en vano, porque nadie me advirtió que una cosa era parecer interesante y otra muy distinta resultar rarísimo. A fines de los 70 era inimaginable ligar presumiendo de borrico, pues el mínimo exigible a un manganzón en edad de merecer suponía Cien años de soledad, Historias de cronopios y de famas, El arte de amar de Erich Fromm, ciertas nociones de Marx y cualquier película de Fellini. ¿Quién no ha formado parte de algún círculo de estudios durante los años 70? Y es que en los círculos de estudios se ligaba más que en las convivencias, porque las chicas eran la mar de intelectuales y sólo se fijaban en eso:- ¿Sabías que Fulanito tiene una bien gorda?- Será el Ulises de Joyce.- Yo creo que es Guerra y Paz.Las chicas de los 70 me hicieron leer El Principito, Juan Salvador Gaviota, El viejo y el mar, Cartas a un joven poeta y todos los pensamientos de Khalil Gilbran, antes de cumplir los 15. Para impresionar a las chicas de los 70 tuve que leer a Freud, Althusser, Gramsci, Neruda y Carpentier antes de llegar a los 18. Para seducir a las chicas de los 70 me hice especialista en Borges, Tolstoi, Nietzsche y Mircea Elíade sin haber cumplido los 21. Menos mal que ninguna me hizo caso porque entonces hoy sería un ignorante. Muchos contemporáneos míos presumen de disfrutar de una segunda juventud al lado de chicas más jóvenes y hermosas. Puede que sean más jóvenes pero no más hermosas, porque las chicas más bonitas siguen siendo las mujeres de mi edad. Las únicas mujeres de las que me he enamorado siempre a través de sus conversaciones, sus ideales y sus reivindicaciones. Las únicas chicas que comparten conmigo melancolías, canciones y lecturas. Gracias a ellas puedo escribir una autobiografía y no una «autoviagrafía», porque ellas me enseñaron a soñar, a vivir y a leer. Aquellos fueron unos años mágicos, maravillosos y emocionantes, porque la cultura y la belleza eran igual de conmovedoras para las chicas de los 70. Ellas querían saber qué libros leíamos y sus ojos relampagueaban sensuales cuando uno les hablaba de Poe, Jünger, Dumèzil o Lawrence Durrell. Por eso las mujeres que hoy tienen entre 40 y 50 son así de tiernas, fuertes, brillantes, ilustradas y cómplices. Y a mí, que me hechizaron en la juventud, me siguen fascinando en su plenitud."

10 comentarios:

  1. Me gusto el post, gracias por el aporte.
    Creo que el cambio de colores de cada párrafo es para disfrutar la lectura y no leer dos veces una línea o bueno eso quiero creer je
    Saludos!!

    ResponderEliminar
  2. Muy padre, ojalá vuelvan esos días

    ResponderEliminar
  3. OK, DE ACUERDO. TENGO ENTRE 40 Y 50. SIGUE GUSTÁNDOME LEER. SIGUEN SIN DARME BOLA.
    TODO ES IGUAL,NADA ES MEJOR...

    ResponderEliminar
  4. Si, es cierto , apesar de no haber tenido tanta presion lieraria a fin d tratar de enamorar a una chica si puedo afirmar que en mas de una oportunidad encontre alguna chica de mi generacion muy ligada a la lectura y con quien pude compartir hasta unos tragos en larga velada charlando sobre los libros y sus temas que ambos habiamos devorado en nestra adolescencia y acaso recien pasada juventud, !viva la lectura, los libros y los buenos escritores.

    ResponderEliminar
  5. pareciera que lo único que le interesara es ligar. ¿no ha pensado que hay cosas más apasionantes, cuando no interesantes, que tratar de conquistar a una chica recitándole un poema de Neruda o un cuento de García Márquez?
    el tono androcéntrico del artículo es monótono.
    es harta conocida esa técnica en el círculo literario, no hay nada peor que un poeta enamorado.

    ResponderEliminar
  6. Muy bueno el post, me gusta la idea de ligar con la lectura aunque ahora sea casi imposible, y no se pase de versos cortos o piropos para poder hacerlo.Los tiempos han cambiado...
    Pasaré por aquí mas seguido

    ResponderEliminar
  7. Muy bueno el post me gusta la idea de ligar con la lectura aunque ahora no pase de piropos y versos cortos, los tiempos han cambiado, pero se hacen extrañar aquellas conversaciones ligadas a la lectura que ahora solo la encuentras con personas de 40 y 50, con los cuales es muy ameno conversar.
    Pasaré por aquí más seguido

    ResponderEliminar
  8. ¡Qué razón tiene! Yo soy una de esas raras de 34 a la que le dicen que se va a volver tan loca como El Quijote.
    Y es que leer es mi pasión; forma parte de mí; no necesito que lean a mi alrededor, pero sí que me respeten al leer. Las librerías, las (escasas bibliotecas) hacen que el corazón me lata más rápidamente aún.
    ¿Por qué las personas no se emocionan? ¿Por qué no leen los clásicos? ¿Y por qué al leer no lloran ni ríen?
    Eso es algo que me pregunto cada día, y me toman por rara, loca, y se me echan a reír cuando digo "quiero ser escritora".
    Es como si dijera: "Dentro de unas semanas me convertiré en elefante y trabajaré en el circo". Sin duda lo encontrarían más sensato.
    ¡Qué mundo este...!

    ResponderEliminar
  9. Uh, si... Como si las menores de 40 de hoy tuvieran una ligera idea de quien fue Maquiavelo

    ResponderEliminar

only write