Mostrando las entradas para la consulta Gonzalo Pantigoso ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta Gonzalo Pantigoso ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de julio de 2007

Gonzalo Pantigoso: “La literatura es una fuente espiritual, estética, reveladora…”

Escritor y crítico literario rompe un silencio de 20 años con la publicación de “Atahar” y “Lindero prohibido”

Augusto Rubio Acosta

Escritos durante la década del 90 y posteriores a “Confesiones de Mantícora”, su poemario más representativo, acaba de entrar en circulación la colección de poemas denominada “Atahar“ y el libro de cuentos “Lindero prohibido”, los dos nuevos productos literarios de Gonzalo Pantigoso Layza (Chimbote, 1957) quien de esta manera rompe un prolongado silencio editorial que duró veinte años. La Industria de Chimbote conversó brevemente con el autor, quien a su vez es Director de la revista “Alborada”, medio de creación y análisis del Grupo Isla Blanca, que acaba de publicar su edición 28.
Gonzalo, ¿por qué tanto tiempo sin publicar?
En primer lugar porque no tenía apuro y segundo porque deseaba tener un trabajo literario bien procesado. También porque le he dado prioridad a mi carrera profesional, siendo ese el factor más determinante.
Vemos que “Atahar” y “Lindero prohibido” abordan la temática amorosa en gran medida, pero también contienen una profunda preocupación social…
“Atahar” es una especie de continuación de “Confesiones de Mantícora”, está dividido en tres partes donde primera aborda el tema erótico y amoroso, pero también recoge algunos poemas sueltos publicados durante estos años en revistas de literatura y que plantean una temática social. “Lindero Prohibido” contiene cuentos que hablan del amor maternal, la lucha subversiva, el amor imposible, le elevación espiritual, la contaminación ambiental, la liberación de la mujer, el sentido de la muerte y del destino, etc. He tratado de abordar temas universales y encontrar un estilo propio, sé que esto es difícil pero alguien dice que hay que creer en la posibilidad de lo imposible.
¿Qué tan difícil es dedicarse a la literatura?
En todo país como el nuestro es difícil. El deshábito de lectura influye mucho en la creatividad literaria porque determina o no un mercado que es necesario para mantener el círculo productivo. Por otro lado, crear una obra requiere mucho esfuerzo intelectual que a veces no es compensado por las editoriales. El escritor a veces siente que ha perdido su tiempo y que sólo le ha dado una fuente de ingreso a la editorial.
Igual sucede con el proceso literario. La gente no es conciente…Es que la sociedad está ganada por la lucha ante sobrevivencia. La literatura es una fuente espiritual, estética, reveladora, que realiza su propia batalla en medio del avance tecnológico de los medios de comunicación masiva y la cosificación del hombre. No nos damos cuenta que la literatura aporta en la construcción de nuestra identidad y que nos hace seres más sensibles con mayor visión de la vida, porque no es necesario que vivas la experiencia para conocerlo sino sólo leerlo.
Sin embargo, de eso también somos en parte responsables los escritores, ¿qué defectos le encuentras a nuestro proceso literario?
Nos falta más estudio, más lectura, más conocimientos y preparación en la escritura. Hay que conocer teoría literaria, teoría textual, crítica literaria. Se piensa que solo el hecho de saber escribir y tener un sentimiento es suficiente para ser escritor. Las actividades literarias que sirven de promoción y difusión tienen que tener el nivel académico necesario para educar a nuestra sociedad. La sencillez de los actos no implican que sean simples o improvisados.
Pero no todos son defectos, también hay virtudes…Definitivamente. En Chimbote existe un buen número de escritores en actividad. Antes en nuestro corpus literario, no teníamos novelas, por ejemplo, ahora se han publicado varias de ellas. Tenemos también una variedad expresiva que abarca cuento, novela, poesía, crónica, ensayo, testimonio, leyenda, etcétera. Además, los escritores chimbotanos que viven en el extranjero están aportando mucho a nuestro proceso literario. Finalmente, los lectores y el tiempo definirán el verdadero valor de nuestra literatura.

martes, 24 de julio de 2007

ELOGIO DE LOS NAVEGANTES *




Notas breves sobre el proceso de la literatura en Chimbote

Augusto Rubio Acosta

Contribuir a una comprensión cabal del proceso literario chimbotano, inscribir este objetivo dentro de una doble perspectiva: por un lado examinar y valorar la creación literaria surgida en el puerto ante el telón de fondo de las preocupaciones y problemas históricos de su sociedad; y por otro, ubicar su devenir en el marco de la literatura peruana desde una posición personal que tiene presente el nivel cualitativo y de persistencia en el oficio de sus autores, sin perseguir extenderse en la sistematización del desarrollo literario portuario, es el propósito de las siguientes líneas.

José Martí, notable pensador latinoamericano, señaló que cada estado social trae a su expresión a la literatura, de tal modo, que por las diversas fases de ella pudiera contarse la historia de los pueblos con más verdad que por sus cronicones y sus décadas. Y es que la literatura sirve para potenciar de forma efectiva nuestras raíces y a la vez contribuir a la formación del gusto estético y los conocimientos que conducen al afianzamiento de amplios horizontes culturales y de la denominada identidad que aun nos es esquiva a quienes habitamos el puerto.

Antecedentes

El verdadero estudio de la literatura en el Perú exige el conocimiento de la producción lúdica del interior del país y la negación del centralismo limeño que tanto daño le hace a la cultura peruana. En ese marco, los orígenes del ejercicio literario en Chimbote podrían remontarse a la época prehispánica y/o precolombina, cuando lo que podríamos denominar “cultura moderna” aun era inatisbable en el horizonte del paisaje chimbotano. A fines del siglo XV existía en el Perú una cultura altamente desarrollada como lo testimonian la arqueología y la antropología. A pesar que los lingüistas han agrupado en el país lenguas diferentes anteriores a la llegada de Colón, sólo una correspondió a un grupo étnico de gran desarrollo socio - político y cultural: la inca. Antes, después del 300 a.C. y con la decadencia de la cultura Chavín y su influencia en los valles costeros de la zona central del Perú, surgió la cultura moche o mochica en la costa septentrional de Perú, dando lugar a la construcción de grandes proyectos de regadío, ciudades y templos, desarrollándose un comercio intenso que incluía la exportación de cerámica fina. Los moche representaron su vida cotidiana y sus mitos en pinturas, esculturas y cerámicas; se retrataban como feroces guerreros; ejercieron su influencia en suelo chimbotano y fabricaron también esculturas de cerámica modelada que representaban viviendas con familias, plantas cultivadas, pescadores e incluso parejas de amantes. También eran diestros trabajadores del metal. No podemos descartar entonces, en esa época, la existencia – a pesar que hasta la fecha no se cuenta con información al respecto- de algún tipo de expresión oral (relatos orales), pero no podemos calificarla como literatura si se entiende a esta como medio de expresión artística mediante la palabra escrita; recordemos que no se conocía la escritura sino hasta la llegada de los españoles.
Así, la configuración de la pequeña caleta de pescadores a mediados del siglo XVIII y su estrecha ligazón y dependencia política con el distrito de Santa, constituiría recién el escenario donde empezaría a forjarse la historia moderna de la literatura en Chimbote, dependencia histórica que impediría todo desarrollo social y truncaría las formas lúdicas que seguramente existieron de alguna forma entre los portuarios, pero que jamás llegaron a plasmarse o sobrevivir ante el paso implacable de la historia. La construcción del ferrocarril de Chimbote es un elemento crucial para entender el desarrollo de la futura megaurbe, la institucionalización de la caleta como puerto mayor y el fenómeno migracional registrado del interior de la región hacia la costa, sirve de alguna manera para que de a pocos la literatura que de alguna forma existía en el puerto quiebre la frontera invisible del anonimato y abandone el manuscrito, ejercicio lúdico que seguramente mantuvo ocultos a los creadores de su tiempo.
Recién en 1935 aparece “¡Se viene el carnaval!”, primer impreso de poesía surgido en Chimbote, entrega de un sólo pliego que tenemos a la mano gracias a un hallazgo del poeta Ricardo Ayllón. Su autor, Benigno Araico Baca (Santa, 1919) refirió en vida que el poema fue repartido a manera de volante en Chimbote y escrito a solicitud de la Asociación China. Este hecho y otros -como los poemas inéditos de Lina Gonzáles y Carlos Balta, fechados según el poeta Víctor Alvítez, en 1945 e inicios del sesenta respectivamente- constituyen muestras del origen nebuloso de la literatura en el puerto que seguramente con el paso del tiempo los investigadores desentrañarán para un mejor discernimiento.

El inicio
La abrupta avalancha migratoria acontecida en Chimbote en los años sesenta, el despegue industrial de la pesca y siderurgia, la crisis del campo y los problemas labores y sociales, constituyen el escenario donde aparecen los primeros libros que aperturan oficialmente el proceso literario en el puerto. Julio Ortega publica en 1966 el libro de cuentos “Las islas blancas”, luego se edita en 1968 la Antología Poética del Grupo Literario Perú (GLP), que trae autores como Iván Vásquez, Mario Luna, Hugo Vargas, Julio Bernabé, Pietro Luna, Arsenio Vásquez, entre otros. Cuentos del mundo portuario con cierta técnica todavía en construcción, y poemas surgidos de preferencias clásicas y modernistas unas, y experimentales otras, pero sin mayor conocimiento académico, con marcada ausencia de rigor, obedientes únicamente a la voluntad del autodidactismo urgido de acercarse –en el caso del GLP- a los estratos más diversos de la sociedad de su tiempo: los sindicatos, las fábricas, los pueblos jóvenes y las verbenas populares. Eran tiempos muy duros para el trabajo cultural.
En los sesentas nace también otro colectivo artístico: el Núcleo de Escritores y Poetas Radicales (NEPER) que desarrolló intensa actividad teatral, de difusión literaria y cultural. En 1969 entra en circulación la revista Alborada / Creación & Análisis, fundada por Óscar Colchado, Wilfredo Cornejo y otros estudiantes en la Escuela Normal Indoamérica, clara señal de que en Chimbote se abrazó el trabajo colectivo como arma edificante de un proceso primigenio en construcción.

Los setentas

Los años setenta estallan con la violenta irrupción en la literatura nacional, desde las aulas de la Universidad Villarreal, en la avenida La Colmena, de Lima, del Movimiento Hora Zero, que desde sus inicios contó con el aporte del poeta chimbotano Mario Luna. Hora Zero y su proyecto literario descentralizador y anticanónico buscará extenderse en las provincias, siendo Luna el encargado de “absorber” al GLP para formar el brazo horazeriano en Chimbote, junto a Enrique Cam –poeta de origen chino y con gran perspectiva que lamentablemente no pudo editar libro alguno-, José y Lina Gonzáles, Pietro Luna, Miguel Rodríguez, Hugo Vargas y Julio Bernabé, aventura que se mostró en determinado momento como la más activa y nutrida del movimiento horazeriano al interior del país.
En 1970, Julio Ortega publica “Mediodía”, su primera novela. El año siguiente, Editorial Sudamericana, de Buenos Aires, publicará la novela trunca y póstuma del escritor andahuaylino José María Arguedas: “El zorro de arriba y el zorro de abajo”, desaparecido dos años antes de un balazo en la boca en la Universidad La Molina; libro imprescindible para entender el proceso social, de transculturización y etnográfico de Chimbote, así como el mundo psicológico y de angustia existencial de su autor. En este decenio se publicará el primer libro de Óscar Colchado: la novela “Tarde de toros”; su primer poemario “Aurora tenaz”; y el único libro de cuentos de la década: “El trino de Lulú”, de Maynor Freyre, narrador limeño afincado temporalmente en el tráfago laboral de Chimbote. Escrito en 1973, “El trino…” está plagado de un lenguaje coloquial propio de la poética imperante de su tiempo. Otro libro-poema importante de este tiempo es “Poema para mis treinta años”, del horazeriano Mario Luna. No podemos obviar que en 1977 Colchado funda, dada la necesidad de impulsar a mayor escala la revista “Alborada”, el mayor colectivo literario y cultural de la historia del puerto: el Grupo de Literatura Isla Blanca, vigente actualmente luego de 30 años de trabajo ininterrumpido.

Los años ochenta
La nueva década se abre con una crónica novelada denominada por su autor, el escritor limeño Guillermo Thorndike: “El caso Banchero”, extensa obra narrativa de corte policial que recrea el asesinato del más grande empresario y depredador del mar peruano y chimbotano: Luis Banchero Rossi. Otro libro indispensable de estos años es “Del mar a la ciudad”, de Óscar Colchado, cuentos de profunda raigambre social y fino manejo estético que trae también el aire real-maravilloso que ha hecho tan famoso a su autor. De ese mismo año es “Los reclutas”, de Pietro Luna, cuentos de escaso nivel cualitativo que tienen como referente la relación ande-costa tan frecuente en el espacio geográfico porteño. Esta década será testigo de los grandes premios literarios obtenidos por Colchado, de su fervor editorial y de empuje al frente de “Alborada” y de “Isla Blanca”. Libros como “Tras las huellas de Lucero”, “Cordillera Negra”, “Cholito en los andes mágicos”, entre otros, le otorgarán a su autor la consagración nacional e internacional. En estos años se registra también el trabajo del naciente Grupo Literario “Creación” que edita una revista regularmente y una antología literaria que reúne a un conjunto de trabajadores de la palabra naturales de la zona. En 1985, Lluvia Editores publica el libro de cuentos de Antonio Salinas “El bagre partido”, conjunto de reminiscencias sociales en cuanto a su temática y logrado lenguaje. Del mismo modo se edita “Huerequeque y otros cuentos”, de Rogelio Peralta (1985) y “Abriendo la puerta” de Enrique Tamay, el primero carente de mayores recursos narrativos, y el segundo, con características peculiares de la literatura latinoamericana de su tiempo: el realismo mágico y sus variantes. En poesía se publica uno de los libros más importantes de Dante Lecca “Diálogo con un orfebre”, “Porque confío en el mañana”, de Marco Cueva, “Patio de prisión”, de Jaime Guzmán, “Sintonía del alba”, de Félix Ruiz, “Confesiones de mantícora”, de Gonzalo Pantigoso, entre otros tantos títulos de escritores portuarios en constante ejercicio y evolución. En 1988 Río Santa Editores, la mayor propuesta editorial en Chimbote a través de su historia, edita su primer título: “Antología Poética de Isla Blanca”, trabajos reunidos por el antes citado Pantigoso.

Los explosivos noventa
Los años noventa sirven para que la literatura en Chimbote alcance niveles de producción antes insospechados. Irrumpen en este decenio novelas desiguales como “El retorno” (1992) de Víctor Unyén, “Aroma”, de Víctor Sagástegui (1997) y “El puma habita en el alcanfor” (1999), de Marco Leclere. En esta década, el crítico liberteño Saniel Lozano lanza a circulación un libro por mucho años referente del trabajo escritural en Chimbote: “El rostro de la brisa” (1992). Óscar Colchado edita en esos años dos de sus más logradas novelas: “Viva Luis Pardo” (1996) y “Rosa Cuchillo” (1997). Julio Orbegoso lanza tres libros (1990-1993-1997) con cuentos de un lenguaje y nivel cuestionables, pero atendibles en cuanto a su temática marginal. Félix Ruiz edita el libro de narrativa breve “El anciano y la serpiente” (1994), enmarcado en la temática infantil; Marco Merry, un escritor preocupado por la temática regionalista, pero de un evidente afán de beneficio editorial, entrega Memorias de un campanero (1994) y otro volumen de narrativa tres años después; Marco Cueva publica sus cuentos en “Sobre el arenal” (1995), Gonzalo Pantigoso antologa a los mejores cuentistas portuarios del momento en la primera edición de “Cuentos del último navegante” (1994) y Dante Lecca debuta en la narrativa breve con “Sábado chico” y “Señora del mar”. La poesía se fortalece en esta década con la aparición de los poemarios “Caliarena”, de Brander Alayo -quien también inicia su trabajo con los talleres de poesía y narrativa breve a nivel escolar que lo llevan a publicar más de una decena de “Poecuentos”, importante contribución a la literatura infantil- ; “Piel dispersa”, de Dante Lecca; “Almacén de invierno” (1996) y “Des/nudos” (1998), de Ricardo Ayllón; “Metamorfoseo orgásmico” y Cantos de castor”, de Antonio Sarmiento, aparecidos en 1994 y 1999 respectivamente; la colección de poemas de Fernando Cueto, editada por la pujante Río Santa Editores en 1997: “Labra palabra”; “Cuaderno de interrogantes”, de Enrique Tamay y “El polen de los helicópteros” (1998), el poemario más representativo de Nelson Ramírez. No podemos soslayar el trabajo poético y de promoción cultural de Víctor Alvítez, quien entrega poemas en “Huesos musicales” y “Confesiones de un pelícano e inventario de palmeras”, en 1995 y 1998, respectivamente, así como el esfuerzo de autores para nada deleznables que hacen de esta década sumamente productiva, pero que no editaron libro alguno y mantuvieron su producción dispersa en revistas. De los noventa es también el trabajo editorial del colectivo “Bellamar”, que editó una buen cantidad de revistas del mismo nombre hasta finales de los noventa, la revista “Altamar”, dirigida por Jaime Guzmán que batió todos los records editoriales en el puerto, “Brisas”, un efímero grupo literario estudiantil, “El universalismo”, movimiento cultural que editó algunas revistas en su momento, y “Trincheras”, colectivo conformado por estudiantes de la Universidad Nacional del Santa que hicieron lo propio con su órgano de difusión literario. A finales de esta década aparece “Monólogos para Leonardo”, conjunto de crónicas de Ricardo Ayllón, quien también reunió en los noventa las crónicas de Antonio Salinas publicadas en revistas, editando “Embarcarse en la nostalgia”.

Letras del nuevo siglo
El nuevo siglo encuentra a Chimbote en una situación expectante en cuanto a su literatura. En los últimos tiempos han entrado a circulación libros importantes que marcan una evolución marcada en todos los géneros literarios. Así, las mujeres del puerto se decidieron a publicar sus primeros libros de poesía y lo hicieron con no poca calidad: Denisse Vega entregó “Euritmia” (2005), Eva Velásquez hizo lo propio con “Oleaje de mujer” (2005) y Patricia Colchado publicó “Blumen” a finales de 2004 lo que no quiere decir que sean las únicas en Chimbote en constante brega con la palabra. Ese mismo año aparece también una novela histórica escrita por Francisco Vásquez León: “Anco el guerrero”, quien acaba de entregar también su último trabajo novelesco: “Juno” (2006). Otras novelas surgidas son “Leyenda del padre”(2001), de Miguel Rodríguez Liñán, “Llora corazón”, de Fernando Cueto, y “Cuando cayó la noche”, de Víctor Sagástegui (2006). La antología “Cuentos del último navegante” de Gonzalo Pantigoso fue actualizada y renovada en más del 50 por ciento de su contenido, lanzándose la quinta edición del citado libro (Marea Cultural Editores, 2006). Ricardo Ayllón entregó en dos ediciones (2002 y 2004) “Navegar en la lluvia. Antología del cuento ancashino”, contribuyendo de esa manera al proceso literario desde una perspectiva regional. En 2001 apareció el libro de cuentos póstumo de Antonio Salinas “Verdenegro alucinado moscón” (2000) y también el de Rogelio Peralta: “Anchoveta de oro” (2001). Al año siguiente Leonidas Delgado edita sus primeros cuentos en “Viajero del tiempo”, el presente año apareció su segundo libro de narrativa breve titulado “Espina de pitahaya”. En este siglo apareció una novela distinta a las anteriores, un libro que ha marcado a quienes lo han leído y que habla de la destrucción del hábitat portuario y la recuperación de nuestras raíces: “Alejandro y los pescadores de Tancay” (2004), escrita por Braulio Muñoz. La leyenda no ha estado ausente es estos últimos tiempos y el libro “Leyendas de mar y arena”, de Rosa Leython, pude dar fe de ello. La narrativa se ha renovado a partir de la publicación del libro colectivo “Invención de la bahía” (2004) que trajo a cinco narradores chimbotanos, entre estos a “los nuevos” Ricardo Ayllón, Gustavo Tapia, Enrique Tamay, Ítalo Morales y Augusto Rubio. Precisamente Morales entregó también en 2003 “El aullar de las hormigas”, inaugurando el microcuento en Chimbote, el autor ha publicado también “Camino a los extramuros” (2005) y “El cielo desleído” (2006) y se ha convertido en importante referente del género junto a otros autores. Rubio por su parte ha entregado sus cuentos y crónicas en “Avenida indiferencia” (1era edición 2005 y 2da edición 2006) y el poemario “Inventario de iras y sueños” (2005); mientras que “El bautizo de los pescados” (2005), cuentos de Gustavo Tapia, ha contribuido a consolidar la tradición narrativa en Chimbote. La poesía no se quedó atrás en estos años, pues Jorge Hidalgo publicó “La influencia del chilcano de guinda en la sístole cardiaca” (2001), aparecieron los poemas de “Hablar de los caminos”, de Dante Lecca (2002), “Cadastro” (2002), de Miguel Rodríguez Liñán, “En la otra orilla”, de Jaime Guzmán, Roger Tang editó “Elogios del geranio” (2003), Juan Lucano publicó “Rosas negras” (2005), Ricardo Ayllón entregó el importante “A la sombra de todos los espejos” (2004), así como Antonio Sarmiento hizo lo propio con “El junco y la tormenta” el mismo año, y Jhon López entregó “Inicio del mundo” en 2006. Otro de los poetas nuevos y antiguo actor de teatro es Jorge Qwistgaard, autor de “La historia con sus patas de caballo” (2006). Una antología importante es la que apareció en 2005: “Tiempo de pesca” del Grupo de Literatura Isla Blanca, recogió lo mejor del trabajo cuentístico lanzando nuevas promesas del trabajo narrativo breve: Norma Jiménez y Jymn Muñoz. El crítico Gonzalo Pantigoso lanzó en 2006 dos libros: la colección de poemas “Atahar”, y el de cuentos “Lindero prohibido”. Este año encuentra –después de una agitada escena revisteril los primeros años del nuevo siglo: “Puerto de oro”, “Tinta libre”y otras- sólo dos revistas activas en el panorama literario chimbotano: “Mundo Cachina” –con su edición Nº 6 a punto de aparecer- y la legendaria “Alborada”, a punto de publicar su edición 28 dedicada a la violencia política, se mantienen en la brega, una lucha constante por instaurar definitivamente una tradición literaria en el puerto que cada día es más luz, más realidad y más verdad.

Juan Ojeda: Al borde del abismo


Heredero del romanticismo interior, del simbolismo más “iluminado” y de las prolongaciones de este en el expresionismo alemán, Juan Ojeda, la voz poética más elevada producida en Chimbote, nació en el puerto el 27 de marzo de 1944. Después de concluir la secundaria en el Colegio San Pedro, estudió pintura y escultura en la Escuela Superior de Bellas Artes de Lima, y Filosofía en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Poeta de excepcional e intensa capacidad lírica, se sumergió desde muy joven en la tradición hermética, órfica, visionaria y alquímica, sin dejar de lado la dimensión histórica y social de condena al orden establecido y de invitación a la conquista de las utopías con que soñaban los jóvenes de la generación del sesenta, tan influenciados por los cambios radicales y revolucionarios de la época.

En la poesía de Ojeda no se siente la división entre poesía “pura” y “social”. El modelo expresivo que propone se nutre de la “modernidad” francesa, hispánica, italiana, alemana, además de la poesía china, japonesa y de origen musulmán. Sus poemas se hunden en los ritos de Hermes, en reminiscencias de una vida atormentada y plagada de infortunios, en la pugna órfica con el caos, la muerte, y en lecturas y citas abrumadoras de poetas de signo trágico.

Ojeda publicó en vida la elegía Ardiente sombra (1963) dedicada al poeta Javier Heraud, asesinado en el río Madre de Dios. En 1966, el II Concurso “El Poeta Joven del Perú” organizado por la revista Cuadernos Trimestrales de Poesía, le otorgó la primera mención honrosa por Elogio de los navegantes, publicado ese año. De 1970 es Recital, y de 1972 Eleusis, editado por Gárgola, Colección de Poesía.

Juan Ojeda se arrojó bajo las ruedas de un auto en la cuadra 23 de la avenida Arequipa, en Lima, la madrugada del 11 de noviembre e 1974. Tenía 30 años cuando murió y era un poeta de verdad. El vate dejó una huella, un espíritu, una actitud y una influencia notoria en las generaciones de creadores peruanos posteriores. A cambio recibió el olvido casi total, absoluto y miserable que el Estado peruano otorga a sus mejores hijos. En 1986 apareció póstumamente editado por Runakay, su obra poética máxima Arte de navegar. En 1997 se publicó la plaqueta Epístola dialéctica, y en 2001 Cronopia publicó una edición ampliada de su libro principal. Han pasado 32 años de la partida de Juan Ojeda y dada su condición de “autor de culto” muy poca gente ha leído sus libros o visitado el pabellón Santa Carmen, nicho 55-A del cementerio El Ángel, donde descansan sus restos. ¿Será que como en su Crónica de Boecio “… nada queda ya sobre la tierra / que hayas odiado con cierta humillación / la dorada máscara / que repite el esplendor de aburridos gestos / aprendidos, sin duda, para consolarnos / y no hay consolación /…”?, ¿se trata acaso del exilio?...

“Isla Blanca”: 30 años mar adentro

Fundado el 9 de febrero de 1977 en el restaurant Venecia, de la tradicional avenida Bolognesi, en Chimbote, el grupo de literatura “Isla Blanca” constituye a lo largo de sus casi treinta años de vigencia en el panorama literario chimbotano y nacional, la más seria propuesta de trabajo colectivo y el mayor ejemplo de perseverancia en la historia del puerto. Hablar de “Isla Blanca” es remitirnos insoslayablemente a la revista “Alborada”, medio de difusión cultural que el escritor Óscar Colchado instituyera en 1969 en el entonces único centro de enseñanza superior de Chimbote: la hoy desaparecida Escuela Normal Superior Indoamèrica. Colchado y otros estudiantes fundaron “Alborada” imbuidos del revolucionario momento cultural y social que se vivía en Chimbote (boom pesquero, migratorio y siderúrgico, la transformación de la urbe en la más grande barriada del Perú con sus obvias consecuencias), además de los cambios registrados en América y el mundo; la revista es el punto de partida, el caldo de cultivo propicio para el nacimiento del grupo literario representativo de Chimbote.
En junio de 1977 la edición número ocho de la revista “Alborada” da cuenta en sus páginas del nacimiento de “Isla Blanca”: “Bajo el clima tropical de verano de l977, matizado con las frescas brisas del mar chimbotano, nace una agrupación cultural auténticamente popular que ama la literatura, la poesía y toda creación artística que exprese la realidad integral de este gigantesco puerto que supera ya los trescientos mil habitantes. (…) Pretende así el Grupo constituirse en la expresión genuina y auténtica de la cultura y arte chimbotanos. Tiene así mismo la intención de bregar por la creación y difusión de la poesía, el teatro y la literatura en sí, a través de recitales, exposiciones, fórums, conversatorios y círculos de estudio. Otra de las miras de la referida agrupación es la de estimular la creación literaria en la juventud y la clase proletaria, forjadora de la riqueza y de la producción nacional. La poesía que cultivan es de avanzada y de corte hondamente social. (…) Se espera que en el transcurso de una temporada a otra se logre contar con un equipo muy dinámico de poetas y compositores que den a Chimbote una fisonomía cultural propia…”.
Hasta ese año “Alborada” había entregado en su formato oficio y editado a mimeógrafo varios números con trabajos inéditos de altísima calidad escritos por reconocidos creadores y pensadores peruanos: cartas inéditas de José María Arguedas; trabajos de Juan Ojeda, Wilfredo Kapsoli, Francois Bourricaud, Cecilia Bustamante, Sonia Luz Carrillo, Rosa Cerna Guardia, Marcos Yauri, Maynor Freyre, Román Obregón, Gustavo Armijos, Jesús Cabel, Juan Félix Cortez; poesía de “Hora Zero”; entre otros autores. A partir de los siguientes números (un total de 26 ediciones hasta la actualidad) se incorporaron mayoritariamente trabajos de autores chimbotanos orientados a la investigación y el goce estético, se percibe también el compromiso ideológico de los integrantes del Grupo y se instauran temas específicos en cada edición de la revista.
“Isla Blanca” ha priorizado desde su nacimiento el trabajo creativo de sus integrantes, el pensamiento crítico y la relación intrínseca del trabajo cultural con el desarrollo popular. Muchos escritores que han llegado a sus filas, han crecido con el tiempo y desarrollado enormemente su talento escritural. Sus miembros han publicado la mayoría y más importante cantidad de libros de cuento, poesía, ensayo, revistas y antologías producidas en Chimbote, la región y la zona norte del país. Numerosas estudios y publicaciones nacionales de literatura se han ocupado de su trabajo y editado antologías poéticas a lo largo de las tres décadas que les ha tocado vivir. Sus integrantes han participado de innumerables recitales y encuentros de escritores regionales y nacionales; los escritores de ”Isla Blanca” han sido merecedores de innumerables premios nacionales e internacionales de literatura, educación y periodismo, han difundido permanentemente sus trabajos en revistas de otros ámbitos, participado de un intercambio permanente de publicaciones del Perú y el extranjero, así como realizado talleres de poesía y estudiado la literatura peruana. En octubre del presente año “Isla Blanca” organizó en Chimbote el V Encuentro Nacional de Escritores “Manuel Jesús Baquerizo”, evento cumbre de las letras peruanas realizado en el puerto, hecho sintomático que muestra la vigencia y la trascendencia de este grupo literario.
Por esta institución de la cultura chimbotana han pasado muchos poetas, narradores, ensayistas y trabajadores culturales en las tres épocas claramente definidas que le ha tocado vivir, siendo los más representativos su fundador Oscar Colchado, Wilfredo Cornejo, Hugo Romero, Marco Cueva, Gonzalo Pantigoso, Miguel Rodríguez, Pietro Luna, Víctor Plasencia, Félix Ruiz, Jaime Guzmán, el pintor Julio de Castilla «Salamandra», Antonio Salinas, Pedro Rodríguez, Leonidas Delgado, Dante Lecca, Brander Alayo, Enrique Tamay, Gloria Díaz, Carmen Mimbela, Medalit Escalante, Lucy Eustaquio, Norma Jiménez, Francisco Vásquez Carrillo, Jhon López y Augusto Rubio Acosta. A 30 años de su fundación, remando mar adentro por la instauración de una conciencia literaria en el país y con una nueva generación de creadores portuarios, continúan aun vigentes las palabras que los fundadores del Grupo publicaron en el manifiesto “Palabras desde el lomo de la isla” de 1977: “Nuestros versos tienen aroma de algas, consistencia de roca, fuerza de viento, de ola rugiente, de mar embravecido. Queremos que nuestra voz llegue a las caletas dormidas en el tiempo, a los villorrios de tierra adentro, a las calles despobladas de alegría de las barriadas costeras, los caseríos de piedra del Ande, los bohíos de palma del llano amazónico, donde viven nuestros hermanos (…) Somos la conciencia de un pueblo que despierta y dirige sus pasos a la liberación final. Definitiva. Eso es lo que escribiremos. Lo que cantaremos”.

Bibliografía

1.- AYLLÓN, Ricardo. Navegar en la lluvia. Antología del cuento ancashino. Fondo Editorial de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega. Lima, 2003
2.- AYLLÓN, Ricardo. “Apuntes para visión general de la actual poesía chimbotana”. En Alborada / Creación y análisis No 26. Chimbote, 2002
3.- BRAVO, José. “Narradores peruanos de los sesentas”. En Documentos de Literatura No 4. Más ideas, Lima, 1994
4.- CABEL, Jesús. Fiesta prohibida. Apuntes para una interpretación de la nueva poesía peruana 60/80. Ediciones Sagsa, Lima, 1986
5.- CHAMORRO BALVÍN, Sario. Teoría Literaria. San Marcos, Lima, 2005
6.- CUEVA BENAVIDES, Marco. “Isla Blanca. Apuntes para su historia”. En Revista Alborada / Creación y análisis No 26. Chimbote, 2002.
7.- GONZALES VIGIL, Ricardo. Literatura Peruana. Enciclopedia Temática del Perú. Tomo 13. Orbis Venture, Lima, 2006
8.- KISHIMOTO, Jorge. “Narrativa peruana de vanguardia”. En Documentos de Literatura No 2/3. Más ideas, Lima, 1994
9.- LOZANO ALVARADO, Daniel. El rostro de la brisa. Chimbote en su literatura. Chimbote, 1992
10.- LLAUDY HERNÁNDEZ, Esther. Literatura Latinoamericana y del Caribe. Educativa, México, 2005
11.- MARIÁTEGUI, José Carlos. “El proceso de la literatura peruana”. En 7 ensayos de interpretación de la realidad peruana. Sexagésima primera edición, Instituto Cubano del Libro y Universidad del Valle, Cali, 1994.
12.- MARTOS, Marco. “La generación del cincuenta”. En Documentos de Literatura No 1. Más ideas, Lima, 1993
13.- MUÑOZ, Braulio. Alejandro y los pescadores de Tancay. Andrea Lippolis Editore. Italia, 2004
14.- OJEDA, Juan. Arte de navegar. Antología. Arteidea, Lima, 2005
15.- PANTIGOSO LAYZA, Gonzalo. Cuentos del último navegante. Antología. Marea Cultural / Arte y Comunicación, Chimbote,
16.- PANTIGOSO LAYZA, Gonzalo. “Panorama de la literatura chimbotana”. En Revista Peruana de Literatura No 2. Lima, setiembre-octubre,
17.- PINILLA, Carmen. José María Arguedas: ¡Kachkaniraqmi! ¡Sigo siendo! Textos esenciales. Fondo Editorial del Congreso del Perú, Lima, 2004
18.- SÁNCHEZ LIHÓN, Danilo. Trompeta del juicio final. Razón y pasión de Juan Ojeda. Inlec, Lima, 1999
19.- TORO MONTALVO, César. Grandes obras maestras. Literatura Peruana. Tomo IV. San Marcos, Lima, 2005

* Tomado del Libro del Centenario de Chimbote, editado por la Comisión Pro Centenario de Chimbote. Diciembre de 2006.

miércoles, 17 de junio de 2009

Gonzalo Pantigoso y la crítica literaria



Poeta, narrador, profesor universitario, integrante del Grupo de Literatura Isla Blanca y autor -entre otros títulos- del poemario "Confesiones de Mantícora", Gonzalo Pantigoso Layza dialogó con nosotros -en esta primera entrevista- sobre la realidad de la literatura en Chimbote y sobre el rol de la crítica literaria en el proceso que nos toca vivir. Marea cultural.

lunes, 13 de julio de 2009

Presentación de la revista Marea Nº 21

Gonzalo Pantigoso se refiere -en la nota introductoria de la edición 21 de Marea, la revista poética del Grupo de Literatura Isla Blanca- a los poemas publicados por Doriany Montoya: "Es grato hallar poesía erótica elaborada con la conjugación de varios sentimientos y con la intencionalidad de querer trasgredir lo establecido. Doriany Montoya plasma su poesía atreviéndose a no silenciar su voz ante los tabúes y nos canta desde la interioridad, atravesando la piel, el deseo, para hacernos sentir sensaciones placenteras, pero también de pudor, miedo y espanto ante la liberación del eros".
Este miércoles 15 de julio a las 7 de la noche -en el auditorio de la Universidad San Pedro- se presenta esta publicación chimbotana junto al octavo número de la Revista Peruana de Literatura (RPL). En los comentarios: Ricardo Vírhuez, Carlos Valencia y Gonzalo Pantigoso. Declamación con Jorge Álvarez. Música de Miguel Olivares y rock con Dmarte. El ingreso es libre.

domingo, 28 de marzo de 2010

Gonzalo Pantigoso reseña "Poquita fe"

Autor, crítico y profesor universitario, Gonzalo Pantigoso Layza acaba de reseñar "Poquita fe". Del blog Habla cabeza e` libro publicamos a continuación un breve extracto:
Augusto Rubio Acosta no maneja el lenguaje poético tradicional, sino que va tras la plasmación de un lenguaje que se alimenta de la proximidad y de la cotidianidad. De alguna manera va hacia la domesticación de la palabra y al hacerlo incide en una imaginación cuya realidad verbal se fundamenta en el acercamiento a las convenciones poéticas actuales.
Hay que destacar también que inserta en su discurso poético expresiones del idioma inglés, concretando artísticamente una dinamicidad lingüística. De igual manera, en la forma poética hace uso de los versos cortos con poca incidencia en la construcción versal larga, lo cual le obliga a trabajar las encabalgaduras poéticas, que vienen a ser la forma de ir uniendo los versos sin romper el ritmo interno y externo del poema.
(...) En el libro, el uso de las imágenes y las metáforas están presentes bajo una concepción lingüística alejada del tradicionalismo y una visión actual acerca de la naturaleza de los hechos. (...) La atmósfera de su poesía produce una sensación de desgarramiento, angustia, inconformidad. Es una poesía que busca conmovernos, tocar nuestro corazón y nuestra conciencia. Cuando uno termina de leer el libro, aunque la expresión intensa en algunas ocasiones no nos permita entrar a las causas específicas del sentimiento, siente uno la vitalidad y la convicción con que están dichas cada una de las expresiones, implicando una conciencia poética, es decir una conciencia de lo que se hace y del fin que se persigue poéticamente.
(…)Su camisa de comando (que está hecha de poesía) es su defensa ante la vida. Con ella se enfrenta a todo: a la injusticia, a la indiferencia, a la soledad, a la crítica, al desamor...

La reseña completa puede ser leída aquí; desde este espacio el agradecimiento para el autor de la misma por la gentileza.

lunes, 24 de septiembre de 2007

Noble Katerba también llega a Chimbote


Antología poética y libro de Johnny Barbieri se presentan el 28 en la Biblioteca Municipal

Noble Katerba es el nombre del grupo poético surgido a inicios de los noventa en Lima, básicamente al interior de la Universidad Nacional Federico Villarreal, que estarán entre nosotros este viernes 28 de septiembre a las 7 de la noche en el auditorio de la Biblioteca Municipal “César Vallejo”, para presentar su libro antológico “Persistencia vital”, con los comentarios de Gonzalo Pantigoso Layza y Ricardo Ayllón.
El libro en cuestión reune poemas de todos sus miembros: Roxana Crisólogo (Abajo sobre el cielo, Animal del camino, Ludy D), Johnny Barbieri (Branda y la mesón de los Pandos, El libro azul, Maka, Jugando a ser Dios, Carne de mi carne, La virgen negra, Libro hindú, Yo es otro), Gonzalo Málaga (Los Multifuckers y otros cuentos), Leoncio Luque (Por la identidad de las imágenes, En las grietas de tu espalda, Crónicas de Narciso), Pedro Perales (Edades, El libro del amor y los encuentros), Iván Segura (Bosque de formas), Raquel Álvarez, Armando Agüero y Manuel Cadenas (Patio de bestias).
HABLA BARBIERI
Por su parte el poeta Johnny Barbieri presentará su libro “Yo es otro” y en la mesa estarán Leoncio Luque y Denisse Vega Farfán en los comentarios. A propósito de Barbieri, cuyo libro "La virgen negra" exigimos nos sea devuelto por cierto amigo poeta a quien entregamos en préstamo (no te hagas el tercio, Extremo L.) en esta edición de www.mareacultural.blogspot.com publicamos un poema de su autoría.

XXXVII

Johnny Barbieri

Un candelabro alumbra Europa
desde aquí lo veo
desde esta terraza anacrónica donde el horizonte
nos muestra Lima bajo un invierno gris
allí creció tus sueños de recorrer el mundo
pero aún estás aquí
entre nosotros
comprando los colores más intensos para pintar
Europa con sus ciudades y sus mares
y pintarle nuevos ríos y nuevas llanuras
barcazas de hojalata para echarlas a andar
por el mediterráneo
de papel serán los murciélagos
las islas serán violetas con cadáveres de pájaros
del subterráneo harás crecer alambreras con buitres colgados
y crearás rascacielos pondrás alas a los lagos
de negro pintarás las lamentaciones
las tinieblas lo harás verde safari
la espina dorsal del continente sangrará sangre azul
los frutos crecerán por el septentrión
el Sena se levantará y huirá por los Pirineos
Europa será un horror
un horror que tú quisiste crear
un bello horror que se fue contigo.

jueves, 7 de julio de 2011

Los escritores de Chimbote: sus premios

Para demostrar que en Chimbote la literatura es asunto serio, que constituye la más desarrollada de las artes y que los premios literarios nacionales y extranjeros no son pocos, como tampoco se puede minimizar su importancia, parte substancial del fundamento cultural que toda sociedad necesita en su afán de erigir y sostener su identidad, el poeta Ricardo Ayllón escribió algunas líneas respecto a los premios literarios obtenidos por sus autores:

"Ya en 1957, el chimbotano Miguel Rodríguez Paz gana los Juegos Florales de la Universidad Nacional de Trujillo con su cuento “Hombres, mar y puerto”; mientras que en 1963 y 1964, Julio Ortega (natural de Casma pero con residencia juvenil en Chimbote y sampedrano de formación) triunfa en los Juegos Florales de Cuento y Poesía de la Universidad Católica del Perú; y apenas tres años después, obtiene el Primer Premio de Ensayo en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. (...) recordemos que en 1966, el gran Juan Ojeda obtiene la primera mención honrosa en el concurso “Poeta Joven del Perú” con su texto “Elogio de los navegantes”. Y durante esa misma década, el morino de origen chino aunque de residencia chimbotana, Enrique Cam Urquiaga, obtiene en 1967 la “Carabela de Bronce” en un concurso internacional convocado en España.

Ya en los años setenta ingresa la figura promisoria de Óscar Colchado Lucio, quien demuestra su calidad creativa obteniendo, en 1978, el Premio “José María Arguedas” de la agrupación Cronopios de Trujillo. Sin embargo, este premio constituye apenas la punta del iceberg del caudal de reconocimientos obtenidos luego con su obra. Colchado residió en Chimbote hasta el año 1983, y mientras estuvo en el puerto, fue dos veces finalista del Premio COPÉ de Cuento, logrando por fin el primer puesto en 1983 con “Cordillera Negra”. Pero antes de pasar a los años ochenta, recordemos también que en 1977, un joven Jaime Guzmán Aranda gana los Juegos Florales de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega con su poemario “Patio de prisión”.

Los años ochenta no dejan de ser prolíficos en premios. Uno de los más importantes es el logrado en 1980 por Dante Lecca: Primer Premio en el Concurso Nacional de Poesía Popular organizado por la Asociación Tarea; y luego, finalista en el Concurso de Poesía Juvenil de “El Diario” (1983). Durante los ochenta, también, es el turno de Gonzalo Pantigoso, quien en 1983 vence en el Concurso Departamental de Poesía organizado por el Grupo de Trabajo “Río” de Cajamarca; asimismo, el turno de Marco Merry, quien ese mismo año obtiene el tercer lugar en el certamen literario organizado por Helquero Editores, de Buenos Aires (Argentina), mientras que, luego de dos años, figura entre los ganadores del concurso “El cuento breve” del desaparecido diario “La Crónica”, certamen en el que también fueron finalistas Marco Cueva Benavides y Félix Ruiz Suárez. Sin embargo, Colchado, durante esta misma década, no pierde tiempo, y además del COPÉ de Cuento, gana el Premio “José María Eguren” de Poesía (1980), el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil (1985) y el Premio Latinoamericano de Cuento CICLA (1987).

Los noventa, por su parte, sirven para ratificar la calidad de algunos de nuestros creadores, como la de Dante Lecca quien consigue el Primer Premio en los Juegos Florales de la Municipalidad Provincial de Ilo (1993); o la calidad de un ya consagrado Óscar Colchado, quien se levanta con el primer puesto en el Premio Nacional de Educación “Horacio” de Novela (1995) y el Premio Nacional de Novela “Federico Villarreal” (1996).
Esta década es interesante pues surge una nueva generación de escritores, los cuales brindarán renovados aires a la creación literaria local y nuevos e importantes logros al puerto. No obstante, vale recodar que los noventa finalizan muy bien gracias al Primer Puesto logrado por Marco Merry en el Concurso Nacional de Literatura de la Compañía de María – Marianistas, del Consorcio de Colegios Católicos del Perú, en 1999, así como la Mención Honrosa en el Concurso de Narrativa Lundero obtenido ese mismo año por Ítalo Morales.

Durante los últimos años, Chimbote ya es reconocido como un referente obligado en el mapa de la literatura nacional, por eso no extraña el enterarse de los nuevos premios conseguidos por sus hijos.
Entre los más importantes, desde el año 2000 en adelante, se encuentran los obtenidos por Roger Antón Fabián: Primer Premio en los Juegos Florales de Cuento de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (2003) y segundo lugar en la III Cuentatón de Lima ese mismo año; el tercer puesto en el Premio Nacional de Educación “Horacio” en Poesía a cargo de Eva Velásquez Lecca (2004); el Premio “Pluma Vallejiana” a nivel interconsorcial de la Universidad César Vallejo logrado por Denisse Vega Farfán, quien además se consagra con una Mención Honrosa en la XIII Bienal de Poesía del Premio Copé Internacional (2007) y el Primer Puesto en el Premio “Poesía Joven del Perú” (2008).

Además, son importantes los logros de Augusto Rubio Acosta, escritor que, en su faceta de periodista, obtiene el Premio Nacional de Periodismo 2007 (categoría crónica) convocado por el Mimdes y el Premio Nacional de Periodismo CVR + 5 (categoría reportaje escrito) del Consejo de la Prensa Peruana y el Movimiento Ciudadano Para que no se repita (2008). También el segundo lugar del narrador Fernando Cueto en el Concurso de Novela Política Premio Pasacalle 2008; el Premio Latino Book Awards en Nueva York en la categoría Mejor Novela de Ficción Histórica en Lengua Inglesa obtenido el año 2009 por Braulio Muñoz; el primer lugar en el Concurso Bonaventuriano de Poesía de Cali, Colombia, logrado en el 2009 por César Quispe Ramírez. Para, finalmente, desembocar en los dos premios mencionados al principio de esta nota: los primeros puestos conseguidos por el mismo Quispe Ramírez, en Poesía, y por Gustavo Tapia Reyes, en Ensayo Breve, del I Premio Internacional “Carlos Ernesto García”, convocado por la Universidad Francisco Gavidia, de El Salvador.
¿Alguien puede negar que esto de ganar premios entre los escritores de Chimbote, sea una tradición? Y no me cabe la menor duda que en este fugaz repaso se me deben haber escapado otros logros. Este es el verdadero rostro de la literatura de Chimbote. Ojalá que esta nota nos ayude a conocerla y a conferirle su verdadero valor.

lunes, 26 de octubre de 2009

VI CONALL 2009 se inicia en Chimbote


Detalles del VI Congreso Nacional Lungüístico Literario CONALL 2009 "Carlos Eduardo Zavaleta" que hoy se inicia, en la palabra de Gonzalo Pantigoso Layza, docente universitario y uno de los asesores de este evento. Marea cultural.

miércoles, 15 de julio de 2009

Hoy se presenta la RPL Nº 8 en Chimbote

Con un especial dedicado a la literatura huanuqueña y entrevistas a los escritores Cronwell Jara y Jorge Díaz Herrera, así como ensayos y la sección Clásicos, con un estudio sobre la novela Rosa Cuchillo, de Oscar Colchado Lucio, esta noche en el auditorio de la Universidad San Pedro se presenta el octavo número de la Revista Peruana de Literatura.

En la cita -programada para las 7 pm- se presentará también (y ya lo hemos anunciado aquí hace unos días) la edición Nº 21 de la revista poética "Marea" que edita el Grupo de Literatura Isla Blanca. En los comentarios: Gonzalo Pantigoso, Carlos Valencia y Ricardo Vírhuez. Ahí nos vemos.

lunes, 22 de febrero de 2010

Este viernes 26 en el Centenario

Para este viernes 26 de febrero a las 7: 30 p.m. en el auditorio del Centro Cultural Centenario de Chimbote se ha programado la presentación de "Poquita fe" (Bisagra Editores. Huancayo, 2010), mi nuevo libro de poemas, volumen de 110 páginas que reune una ajustada selección de la poesía que he escrito durante la última década. En los comentarios estarán Gonzalo Pantigoso, Fernando Cueto, Marco Cueva y Jorge Salcedo. Habrá trova con Miguel Ángel Olivares y performance a cargo de Gustavo Cabrera. El ingreso es libre. Todos están invitados.
Desde éste mi pequeño espacio agradezco infintamente a todos aquellos que de alguna u otra forma han hecho posible la publicación en Huancayo y presentación en Chimbote de este mi quinto libro. Gracias también a los amigos de Facebook y Twitter por sus DMs, RTs, adhesiones, comments y correos electrónicos cargados de buena vibra llegados hasta mi bandeja de entrada en los días que han pasado: "Poquita fe" también les pertenece. Anunciarles desde ya que este viernes iniciamos el POQUITA FE BOOK TOUR 2010, el mismo que nos llevará en las próximas semanas a presentar el libro en Lima, Huancayo, Trujillo, Jauja, Chiclayo y otras ciudades del interior del país.
Las palabras no alcanzan para agradecer su compañía en el blog de "Marea..." y en las redes sociales todos estos años. Libro mediante, ya nos encontraremos con todos...

martes, 11 de diciembre de 2007

Una voz que quiebra el silencio

A propósito del poemario de Fransiles Gallardo

Gonzalo Pantigoso Layza

Después de un largo silencio y de reapariciones esporádicas a través de publicaciones sueltas, Fransiles Gallardo, uno de los animadores de la dinámica literaria de los años 80 en la ciudad de Cajamarca y considerado en antologías elaboradas por Manuel Ibáñez Rossaza, Bethoven Medina y Luzmán Salas, nos entrega su primer libro “Ventisca tu (des) amor”, y tal como se podrá percibir, el título nos sitúa en el reino del sentimiento para dejarnos constancia de su avatares amorosos.

El libro esta estructurado en tres partes: “Como ruiseñor en madrugada comienzo mi canto sorprendido”, “Sobre tu recién sembrado césped recuesto mis fatigados huesos crepusculares” y “Camino sin prisa sin calma al destierro hacia el olvido”.

Esta manera de subtitulación nos hace avizorar el manejo de los versos largos que se van a conjugar con los versos breves y medianamente extensos en todo el libro.

Entre los aspectos que destacan está la visión dialéctica del sentimiento amoroso, tal como se percibe a través del título; el amor y desamor se conjugan en una unidad vivencial, plasmada con un leguaje metafórico, con elementos sencillos; pero diversos, que le dan una sensación de plasticidad pictórica.

Los sentimientos se comunican a partir de los recuerdos: “PARCELASTE mi memorias y te apropiaste de mis predios / a cobre ardiendo”, “AMÉ tu rostro de líneas hermosas / bellas limpias transparentes”; o de la vivencia presente: ¨EN el cuenco de tus manos el universo nace / miro / el atardecer y el valle que se inicia contigo / la mañana donde fundé un pueblo y escribo un poema”; o sobre la base del deseo: “LEVANTEMOS un alto muro parque no arribe la noche / nuestro será el día y el viento y tus contornos”. La presencia de estos tres tiempos no se produce en el orden lógico verbal, si no indistintamente, en función de la intencionalidad de la comunicación poética.

El amor que se decanta es un amor en tránsito, inscrito en los vaivenes del destino; esclavo de la temporalidad del sentimiento.

Se inicia con la fuerza del sentimiento emergente: “NUNCA quise / Nunca pude / resistirme a la tentación de tu mirada anhelante / y tus labios suplicantes /Allí siempre perdí / Allí siempre gané ¨, y se cierra con la ausencia, la soledad, con la suplicante necesidad de saberse a un recordado: “UNA tarde …tímidos nudos golpearán tu puerta preguntando / por este saco gris una chompa oscura un libro ajado /… / diles / que fui una tarde a encontrar una palabra para definirte /… / en insospechados rincones de tus bolsillos / en arrugado papel con ilegible letras / tendrás mi nombre y mi dirección completos / dales por favor dales¨.

En ese tránsito del amor, la fuerza erótica es presentada con sutileza y con un lenguaje sugerente que habla de la capacidad poética.

Los elementos con los cuales construye el significado están relacionados con el paisaje silvestre: “Cortezas amplias / tus muslos / riberas sinuosas donde mis liebres sacian su lujuria y su sed /Bajo tu vientre una mata de floridos tallos / anuncia praderas y grietas donde el sol no llega”. Además, en el conjunto de temas hallamos el sentimiento paternal donde se conjugan el amor de padre y el sentimiento de un amor inconcluso: “NUESTRO hijo será un construido poema de medianoche/…/ caminará de mi mano y besará tu frente /… / será como el viento sin frontera gustara de las flores / de largos silencios de ausencia reencuentros / amador del mar / se mojara de lluvia y de soledad perseguirá lo imposible lo eterno lo que nunca será /…/ le dirás que me aparecí caminante sin norte / sin cabaña fijan / invadió tu soledad se apropió de tu angustia / liberó tus fantasmas / / escribió el más hermoso poema / en el libro abierto de tu piel / que llegué con la noche me marché de madrugada / dejándote un sueño un retrato una nostalgia /…/ será mas de ti menos de ti como esta soledad”.

La condición humana, lo que es el hombre o la reflexión sobre la vida, es también otro de los temas: ¨La vida de un hombre se parece mucho a un bejuco / o a la ajada rodilla del zapatero / / es a veces una espina o un palo de un gallinero // es un poema no escrito / un café express al borde de un desfiladero / o una esquina pintado de azul / por alba que el sol calienta”.

También esta presente la concepción del yo, la conciencia del “ser” o del “soy”: “TALVEZ fui / quien aumentó tres canas a mi madre / profanó la sangre del cristo yacente / amargó el vino de un brindis”.

Diversa, plástica, con expresiones intensas y profundas; la poesía de Fransiles Gallardo nos hace recordar, que las voces de la generación del 80; aún no terminan de aparecer y de darnos gratas revelaciones.

viernes, 14 de septiembre de 2007

Intensa oleda cultural se vive en Chimbote


Inauguran museo, presentan libros y revistas, se realizan conversatorios de literatura de Chimbote, recitales y concursos de declamación
EL MUSEO TAB
Días intensos en el campo cultural son los que se inician este lunes 17 de septiembre con la inauguración del Museo TAB (Tomás Anticona Blas) en las instalaciones del Instituto Nacional de Cultura de Chimbote (INC). En efecto, este lunes a las 11 de la mañana se pondrá en marcha con la presencia de las principales autoridades locales y regionales el Mueso TAB, recordado recinto que en vida fundara y dirigiera el coleccionista Tomás Anticona en su viejo local de la avenida Bolognesi.
Por estos días se ultiman detalles para esta sonada inauguración y se ordenan los cientos de huacos y otros enseres precolombinos de diversas culturas que guarda la sede del INC.
RECITAL EN LA BIBLIO
El 20 de septiembre a las 4 de la tarde se realizará la sexta fecha del ciclo de recitales poéticos que impulsa la Biblioteca Municipal “César Vallejo” en su sede de los altos del Mercado de Peces. En esta ocasión los homenajeados serán los poetas Félix Ruiz Suárez y Manuel Arteaga, añosos trabajadores de la palabra quienes brindarán su testimonio a través de su prolongada vida escritural y estarán acompañados por declamadores provenientes de diversas instituciones educativas de la localidad.
CONVERSATORIO EL 21
Al día siguiente (21 de septiembre), a la misma hora (5 de la tarde) y en el mismo espacio (Biblioteca Municipal) se realizará el Conversatorio sobre Literatura de Chimbote, acto cultural organizado por el Colegio Fleming, y que contará con la presencia de escritores locales como Dante Lecca, Ítalo Morales, Gonzalo Pantigoso, Ricard Cotrina y Augusto Rubio, entre otros. El ingreso a este evento, asì como a los otros aquì descritos es completamente libre.
PRESENTACIÓN DE “LOS ZORROS”
El martes 25 de septiembre a las 7 de la noche en el auditorio de la Universidad Privada San Pedro (UPSP) y en acto cultural que contará con la participación de destacados escritores nacionales, se presentará la Revista Cultural “Los Zorros” N° 6, que editan Jaime Guzmán Aranda y Augusto Rubio Acosta. En efecto, en la cita se tiene previsto presentar como presentaciòn estelar la última novela de Carlos Calderòn Fajardo "El huevo de la iguana" (San Marcos, 2007), así como la Revista Peruana de Literatura, que impulsa el narrador Ricardo Virhuez.
Líneas aparte merece la participación de la banda de rock Praxis y de los legendarios Pasteles Verdes, quienes pondrán el toque musical a una velada literaria que promete abarrotar el auditorio de la UPSP.
DOS POEMARIOS MÁS PARA CHIMBOTE
El jueves 27 de septiembre a las 7 p.m. en el auditorio de la Universidad Los Ángeles de Chimbote, dos nuevas publicaciones como “En noviembre y otros días”, del poeta chimbotano Azagar; y “El vuelo de la mosca”, de César Quispe, serán presentados ante los lectores locales gracias al esfuerzo de la Sociedad Cultural del Santa y el INC Chimbote.
NOBLE KATERVA EN LA BIBLIO
El viernes 28 a las 4 de la tarde en la Biblioteca Municipal “César Vallejo” y gracias al impulso del poeta (pràcticamente chimbotano) Josè Cabrera Alva, se cierra este intenso mes cultural en la ciudad con la presentación de dos libros de autores pertenecientes al Grupo Noble Katerva (Lima). Se trata del lanzamiento de los poemarios “Yo es otro”, de Jhonny Barbieri, y “Persistencia vital”, antología de este grupo representativo de los años ochenta y noventa de Lima. En el acto cultural los miembros de este colectivo literario brindarán un recital poético que promete reunir a la gran cantidad de amantes de la lectura de la ciudad.