domingo, 2 de mayo de 2010

Juan Gelman: 80 años de vida y poesía

Mañana lunes 3 de mayo Juan Gelman cumple 80 años y aquí en "Marea cultural" quisimos recordar la fecha con este post publicado hoy por Milenio:
(...) Le pregunté si había manera de atrapar la poesía en una definición. “No la hay —respondió—, la poesía es indefinible”. Después se remontó a un coloquio que se realizó en París, al que asistieron más de 100 poetas, cada quien con su definición sobre poesía. “No había dos iguales. Hay una definición de José Emilio Pacheco muy linda, a mí me gusta; dice: la poesía es la sombra de la memoria. A mí la que me gusta es la definición propia: la poesía es un árbol sin hojas que da sombra. Pero la poesía es indefinible. Se hacen aproximaciones, descripciones. La poesía no se deja definir. El poeta puede hacer su definición si quiere, lo cual no significa que sea certera”. Ríe cuando piensa en aquella especie de congreso francés: “Se publicó un tomazo, enorme, grande, creo que tenía 30 centímetros de largo y unos 20 de ancho, gruesísimo. Yo creo que la poesía por eso se mató de risa”.
Será por eso, pensé, que el cuerpo del poema, vulnerado por su propio lenguaje, conforma en sí una dicotomía que sólo la descifran quienes son capaces de desafiar el filo de los arrecifes y la densidad de la vida cotidiana, sin necesidad de meterla en la camisa de fuerza de las definiciones.
(...) Un poeta como Gelman, a quien, como dijo Julio Cortázar, “le han segado la familia y que ha visto desaparecer a los amigos más queridos”, pudo haber seguido la ruta poética cercana a los códigos de una escritura militante o meramente combatiente. ¿Cómo sobrevivir a la palabra después de padecer una dictadura como la argentina, donde la muerte, la persecución y el hostigamiento se hicieron actos cotidianos? ¿Qué hace la poesía ante la irreparable pérdida de seres cercanos, el secuestro y la muerte de un hijo, o la búsqueda y el encuentro con la nieta desconocida? ¿Cómo plantearse el exilio desde el poema sin caer en la queja, la angustia, la amargura, el odio o la blasfemia discursiva? ¿Cómo evitar lo que Evodio Escalante llama una épica del derrumbe?. (La entrevista completa vía Milenio)

1 comentario:

  1. ESE "POETA"

    Ah. El poeta...
    Del rostro compungido
    y mustios bigotones.
    Sí, el poeta.
    Con todos sus galardones,
    el dolor de la derrota
    y el pasado de traiciones.
    Al muro de sus lamentos
    le faltan las verdades
    y le sobran los ladrillos.
    Ah. El poeta...
    Sí, el poeta...

    Que lo aplaudan...
    Que lo premien...
    Que son las sogas
    que venden los burgueses.

    ¿Y qué verso valió la pena
    del drama que escenifica?
    Si no son más que palabras,
    mamarrachos en tinta
    sobre baldosas de sangre
    que a cada paso salpican.

    Ah. El poeta...
    Sí, el poeta.
    Sembrador de odios
    disparando letras
    en la noche eterna
    donde van las sombras
    de las guerrillas muertas

    Ah. El poeta...
    Sí, el poeta.


    Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
    www.plumaderecha.blogspot.com
    Estado Libre Asociado de Vicente López

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