jueves, 26 de marzo de 2009

Nueva carta para Jorge Noriega

La tarde de ayer estuvo en Chimbote y se trasladó a Santa, Ronald Gamarra, secretario ejecutivo de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos. El motivo de su presencia no podía ser otro: visitar a Jorge Noriega Cardoso, el legendario luchador social que desde hace unas semanas ha visto resentido su estado de salud y viene recibiendo muestras de afecto y visitas de amistades diversas. Gamarra charló in extenso con Noriega, le expresó su solidaridad con los desaparecidos de Santa, y le dejó una carta que a continuación reproducimos:

Esta tarde estamos aquí, en nombre del movimiento de derechos humanos entero, para rendirle nuestro más profundo homenaje y dedicar1e unas breves palabras. Palabras de solidaridad, de apoyo y de ratificación de compromisos. Señor Jorge Noriega, hace casi 17 años, el 2 de mayo de 1992, su hijo, el joven dirigente campesino Jesús Noriega Ríos, de sólo 39 años, fue víctima de la barbarie. El destacamento Colina, como hizo con tantas otras personas en nuestro país, lo detuvo, se lo llevó de su casa frente a su familia, y desde entonces no ha vuelto a saberse su paradero.

Desde entonces, la justicia ha sido esquiva, es cierto. Sin embargo usted no ha dejado de luchar porque su hijo aparezca, por conocer su suerte, porque la verdad y la justicia se abran paso en un país que parece apostar por el olvido y la impunidad.

Pero su lucha no ha sido sólo por su hijo. Su dolor y sus luchas se expresaron en la solidaridad hacia quienes como usted, sufrieron la desaparición o muerte de sus familiares. Sin desmayo, superando seguramente la tristeza, el desaliento, la natural desesperanza y duda que generan los años y la indiferencia de las autoridades y la sociedad; igual usted se ha colocado en la vanguardia de quienes han exigido la vigencia de los derechos humanos en el Perú.

Usted señor, forma parte de grupo de peruanos que han simbolizado las batallas por los derechos humanos y la memoria: las madres de ANFASEP, los familiares de La Cantuta, de Barrios Altos, de Pedro Yauri, de la familia Ventocilla, de Castillo Paéz, de tantos otros.

Aún antes de que estos hechos ocurrieran, usted ya era un luchador social. Nuestro país debe mucho a héroes anónimos, que en silencio, en largas y alejadas batallas, han ido construyendo la ciudadanía en nuestro país. Hoy queremos ratificarle nuestra amistad y nuestro compromiso irrenunciable para luchar por el esclarecimiento de la suerte de su hijo y -como ha sido siempre su deseo, en un gesto que lo ha enaltecido por años- ratificar nuestra lucha por la justicia para todos los peruanos y peruanas que también sufrieron por efectos de la maldad y la violencia. Porque sabemos que así continuamos el camino que usted nos ha señalado.

Hasta pronto,

Ronald Gamarra

3 comentarios:

  1. eres grande jorge noriega, grande!

    suni

    ResponderEliminar
  2. DON JORGE NO DESMAYE, FUERZA, FUERZA...

    sandro

    ResponderEliminar
  3. no conozco a don noriega, pero muchas personas me han hablado de èl. ojalà un dìa pueda conocerlo, estrechar su mano.
    saludos desde trujillo
    andrea

    ResponderEliminar

only write