viernes, 27 de marzo de 2009

Tails of Manhattan

Que Bernard Madoff, el responsable de la mayor estafa de la historia en Wall Street (especie de Carlos Manrique peruano), se convirtiese en un personaje de ficción era cuestión de tiempo. El financiero Madoff hurtó casi 65.000 millones de dólares a miles de clientes de todo el mundo con un fraude piramidal. En diciembre fue puesto bajo arresto domiciliario. El 12 de marzo se declaró culpable e ingresó en prisión.

La sorpresa es que el primer creador de calibre en atreverse con la figura de Madoff haya sido Woody Allen, conocido sobre todo por su trabajo como cineasta, pero también un excelente escritor humorístico, informa Clarín. En el último número de la revista The New Yorker,su hogar literario desde los años sesenta, Allen publica un cuento donde dos estafados por el financiero se vengan de él de la forma más inesperada.

"Hace dos semanas, Abe Moscowitz murió de un ataque al corazón y se reencarnó en langosta", empieza este relato kafkiano, cuyo título, Tails of Manhattan, es un juego de palabras. Tail,en inglés, significa cola, pero suena como tale, cuento.

Quizá no sea tan sorprendente que Woody Allen haya sido uno de los primeros en atreverse con Madoff, que se movía por los escenarios de sus películas y vivía en su barrio. Incluso recuerda a algún personaje suyo como el oftalmólogo de Delitos y faltas,que contrata a unos matones para asesinar a su amante y sigue con su vida de ciudadano honorable.

Lleno de palabras yiddish como mensch y heimlich, Tails of Manhattan regresa al microcosmos de las mejores películas de Woody Allen: el Nueva York judío, el Upper East y el Upper West Side. Y recuerda, aunque sea con un divertimento, por qué está considerado una gran voz de la ficción judía neoyorquina, en la estirpe de Isaac Bashevis Singer.

2 comentarios:

  1. Hola, Augusto!
    Acabo de descubrir tu página, me gustaron la simpleza y el humor, y dado que invitas a enviar colaboraciones (insultos inclusive, sabiendo que difícilmente sean del caso), te envío algo de mi cosecha.
    Saludos y buena suerte,
    Daniel Colombini

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  2. allen no solo es genial cineasta y actor, es tambien cuentista y no hay que olvidarlo. espero que alguna revista en español traduzca el cuento sobre ele stafador para poder leerlo tranqui.

    un abrazop desde trujillo

    andrea

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