miércoles, 11 de mayo de 2011

Investigación universitaria: unas cuantas verdades

De las decenas de notas de prensa que llegan a diario a “Marea cultural”, rescatamos una que hoy nos llamó sobremanera la atención, quizá porque está íntimamente relacionada con la tan venida a menos educación superior en el Perú, un tema al cual nos hemos referido mucho en el pasado (en el papel, el digital y el mundo real) y del cual resta mucho que decir, analizar y discutir. La nota de prensa en cuestión anuncia la presentación en las próximas horas del libro “La Producción Científica en San Marcos. Hechos, cifras y estándares internacionales 2002-2010”, volumen de 684 páginas que recoge mediciones de Thomson-Reuters y que registra las publicaciones científicas en revistas indexadas por la Science Citation Index Expanded a nivel mundial, una publicación que dentro de poco estará en nuestras manos y que seguramente comentaremos por aquí.
Pero lanzamiento del libro es sólo un pretexto para referirnos al pobre desempeño de nuestras casas superiores de estudio (si así se les puede llamar) en el campo de la investigación. Sólo cinco universidades peruanas (tres públicas y dos privadas) realizan investigaciones científicas bajo estándares internacionales, hecho a todas luces escandaloso si tenemos en cuenta que actualmente existen 122 “universidades” en el país, cada una de las cuales se esmera cada vez más en marketear su condición de centro de fomento de la investigación, de innovación, eje central de la “calidad total” y de la excelencia académica “debidamente acreditada”.
La casa que debe educar, el espacio al cual concurren profesionales capacitados para ejercer dicha labor y estudiantes con ansias de aprender, es una mera ficción en el país en que vivimos. Las seudo universidades proliferan en cada esquina (se han convertido en una plaga, en una enfermedad endémica) sin que exista el propósito de mejorar productos y servicios educativos, capacitación y liderazgo, mucho menos el anhelo de elevar el nivel de instrucción y formación en ética y valores inherente al orden y el ejercicio profesional.
Entre las universidades estatales, San Marcos registra 366 publicaciones científicas anuales, seguida de la Universidad Agraria de La Molina con 93 y la Universidad Nacional de Ingeniería con 70 artículos. En las privadas, la Universidad Peruana Cayetano Heredia registra 714 publicaciones científicas y la Pontificia Universidad Católica del Perú cuenta con 225. Los criterios bibliométricos utilizados para medir la producción científica en el ámbito regional iberoamericano echan por tierra cualquier verdad aparente: qué lejos está el Perú del horizonte académico universitario de la ciencia internacional.
La Universidad Estatal de Sao Paulo, por ejemplo, produce 5,484 artículos anuales y está muy cerca de alcanzar los niveles de producción científica de Stanford University (6,178 artículos) y de la Universidad de Cambridge (5,900 artículos). El presupuesto asignado a la universidad brasileña (ascendente a 350 millones de dólares, más sus fondos de investigación y sus recursos de patentes) revela el gran impulso que el país vecino le ha dado a la investigación científica. ¿Y nosotros, los peruanos?, ¿y Áncash?, ¿a cuánto asciende el presupuesto de la Universidad del Santa destinado a investigación científica?, ¿y la Unasam?, ¿y las otras úes privadas que pululan en mi ciudad?
El problema educativo es un problema social grave que se encuentra íntimamente vinculado a la pobreza. Somos pobres porque no existe calidad en la educación superior y en los niveles inferiores de enseñanza. Es la historia de nunca acabar, cruda, hartamente conocida y directa. Nada estamos haciendo para revertir la realidad, absolutamente nada.

martes, 10 de mayo de 2011

Edmundo Cruz, un periodista de estirpe

Volvimos a ver a Edmundo Cruz, esta vez en las calles de Chimbote; y sin embargo, conversamos lo mínimo indispensable. Lo ajetreado de su breve visita al puerto, el ir y venir de comunicadores, estudiantes, de ciudadanos que deseaban acercarse para estrecharle la mano y saludar personalmente al actual periodista de investigación de “La República”, profesor universitario de la especialidad, y protagonista del documental “La Cantuta en la boca del diablo”, lo impidieron. Igual, él sabe, en algún momento se lo dijimos, le hicimos saber la profunda admiración y estima que sentimos por su persona, por su trabajo.
Edmundo Cruz es un periodista de estirpe, de raza, un hombre sin miedo y auténtico cazador de información que encabezó la investigación sobre la desaparición de los nueve estudiantes universitarios y un profesor de La Cantuta en los años noventa, uno de los crímenes capitales por los cuales fue condenado el ex dictador Alberto Fujimori. Al equipo de periodistas de la revista “Sí” -que investigó el caso- el país le debe el desentrañamiento de una de las violaciones de derechos humanos más atroces que convulsionaron a la opinión pública de su tiempo, el sacar a la luz las manifestaciones más cruentas del terror de la violencia subversiva en la mega urbe y en el resto del país.
“Sinceramente no creo que sea difícil hacer periodismo de investigación (…) y en nuestro tiempo, en nuestro país, las condiciones son excelentes porque existe la necesidad de investigar muchas cosas ocultas, porque tenemos una cultura de la corrupción institucionalizada, acentuada, y aquí el poco o nulo apoyo de los medios de comunicación para desarrollar este tipo de periodismo es evidente. Que el periodismo de investigación implica un riesgo, definitivamente implica un riesgo, pero no debemos olvidar nuestro compromiso con la verdad, con el pueblo, con los derechos humanos y el país (…) A los jóvenes periodistas siempre les digo que mirar hacia la investigación es importante, trascendente si queremos desarrollar la sociedad. Ahora, en este tiempo de blogs y redes sociales, hay más posibilidades de tener un medio independiente y sin presiones, en ese sentido creo que la independencia puede estar garantizada…”
Los cientos de chimbotanos que abarrotaron el auditorio de la Universidad San Pedro la noche del martes, durante la proyección del antes citado documental, le obsequiaron a Edmundo un prolongado y sincero aplauso. El maestro ya está viejo, tiene el andar cansino, el oído cada vez menos sensible, pero el ímpetu al tope para seguir impartiendo conocimientos y experiencias en las aulas y para viajar por el Perú comunicando su buena nueva: que el periodista no debe olvidar su compromiso con el pueblo, con la verdad. Muchas gracias Edmundo; nos alegra conocerte, maestro.

lunes, 2 de mayo de 2011

Chimbote: todos juntos por más cultura

En el marco de una importante iniciativa surgida al interior de la Cámara de Comercio y Producción de la Provincia del Santa, diversas instituciones vinculadas al quehacer cultural y educativo de la ciudad se reunieron hoy en la sede del gremio empresarial para dialogar sobre la realidad cultural del puerto e impulsar en adelante -juntos y de manera sostenida- una serie de actividades culturales e iniciativas que redunden en hechos concretos y trascendentes que permitan cambiar el rostro cultural de la ciudad.
En la cita estuvieron presentes representantes de la Universidad San Pedro, Universidad Alas Peruanas, Universidad César Vallejo, Cecopros, Ornitorrinco Editores, Marea cultural, diario virtual Chimbote en línea, entre otras organizaciones que apuestan por la cultura y han decidido formular propuestas y desarrollar acciones que redunden en la construcción de nuestra identidad como chimbotanos.
Entre las primeras actividades a desarrollarse en mayo y junio próximo por este nuevo colectivo cultural se encuentran una cena por la cultura de Chimbote y un seminario que servirá para reflexionar y capacitar a los agentes culturales en torno a las prioridades de nuestro puerto en materia de cultura y para sensibilizarlos en torno a la necesidad de trabajar unidos y caminar juntos en un proceso que nos atañe a todos como ciudadanos.
La Cámara de Comercio y Producción de la Provincia del Santa, gremio empresarial comprometido con el desarrollo de Chimbote, hizo un llamado a todos los sectores públicos y privados del puerto a sumarse a esta causa que busca consolidar la valiosa escena cultural de Chimbote y elevar a los entes correspondientes propuestas concretas alrededor de un sector tantos años postergado que hoy se busca revalorar.

sábado, 30 de abril de 2011

Estamos de duelo, hoy se fue Ernesto Sabato

La muerte de Ernesto Sabato horada profundamente el espíritu de las letras españolas y universales del siglo XX. La partida de Sabato, ocurrida la madrugada de hoy, es una pérdida para el mundo, no sólo para el pequeño mundo de las letras. Hemos perdido a uno de los escritores más queridos y necesarios, un hombre que no era un simple engranaje, sino un hombre capaz de tocarnos el espíritu con su palabra, capaz de denunciar las atrocidades cuando todos callaban, un escritor comprometido con su gente, con su tiempo, con su país, con nuestras vidas. Observador profundo del hombre y de la realidad, Sabato criticó desde su juventud y hasta su vejez la banalidad del mundo y del hombre contemporáneo, a los cuales consideraba en crisis. Uno de sus últimos libros precisamente insistía en proponer una ética para salvaguardar lo esencial humano contra la maquinación generalizada del hombre. El nombre mismo del libro es su consigna: La resistencia.

Autor de novelas inolvidables como El túnel, Abadón el exterminador o Sobre héroes y tumbas, Sabato iba a recibir un homenaje este domingo en la Feria del Libro de Buenos Aires, en el marco del festejo de su cumpleaños número 100, el cual tendría lugar el 4 de junio próximo.

Nuestras vidas nunca fueron las mismas después de leer a Sabato y de constatar su posición ante la vida, la utopía, los derechos humanos, la literatura, la existencia. Qué honda pena nos embarga esta mañana. Se ha ido Sabato; adiós hermano, amigo, adiós maestro...

martes, 26 de abril de 2011

Se ha ido Zavaleta, adiós maestro...

Hace unas horas, dejó de existir el docente sanmarquino y diplomático Carlos Eduardo Zavaleta (Caraz, 1928), reconocido por su fecunda obra narrativa y por ser el primero en introducir en nuestro país los estudios sobre el escritor norteamericano William Faulkner. Fue miembro de número del Instituto Ricardo Palma desde 1998 y de la Academia Peruana de la Lengua desde 1999. En lo que fue su última presentación pública, el destacado docente pronunció el discurso de orden en la ceremonia de otorgamiento de la Medalla de Honor Sanmarquina a nuestro Premio Nobel Mario Vargas Llosa, el 30 de marzo pasado, en el Centro Cultural de San Marcos, lugar en donde serán velados sus restos.
El profesor Zavaleta inició sus estudios de Medicina en la Decana de América (1944-1947); pero su vocación literaria pudo más y se matriculó en la Facultad de Letras en 1949, donde se doctoró en Literatura el 20 de enero de 1958, con la tesis William Faulkner, novelista trágico. Viajó becado por las universidades de Lawrence, Kansas, Duke, Carolina del Norte, Columbia, Nueva York (1953-1954). Luego viajó por España, Francia e Inglaterra (1953-1954) merced a la beca sanmarquina Javier Prado.
En su alma máter empezó su carrera docente teniendo a su cargo los cursos de Literatura en Lengua Inglesa (1958) y Literatura Española (1961). Al mismo tiempo, ingresó al servicio de la Dirección de Relaciones Culturales, en el Ministerio de RR. EE. (1958), donde publicó hasta 1964 el Boletín Cultural Peruano, que se difundía a través de embajadas y consulados por el mundo, bajo la inspiración inicial de Raúl Porras Barrenechea, de quien fue secretario por dos veces (1951,1955-1956).
La carrera diplomática del doctor Zavaleta se desarrolló durante más de 30 años. Fue agregado cultural en Bolivia (1964-1969), consejero cultural en México (1969-1973), ministro de asuntos culturales en España (1973-1980), así como asesor en aquella dirección (1981-1986). Cuando fue ascendido a la categoría de ministro consejero (1986), pasó a encargarse de los asuntos culturales en la embajada acreditada en Londres, hasta su jubilación (1992). En todos estos países dictó cursos y conferencias sobre literatura peruana contemporánea. Ha sido fundador de revistas culturalesm tales como: Centauro (1950-1951) y Letras Peruanas (1951-1964). Gracias a su dominio de la lengua inglesa, hizo trabajos de traducción de autores como T. S. Eliot, James Joyce, Ezra Pound, Tennesee Williams e introdujo en el Perú las nuevas técnicas narrativas en el cuento y la novela, producto de sus ensayos y lecturas públicas de James Joyce y William Faulkner.

Reconocimiento nacional e internacional

En cuanto a los premios y distinciones obtenidos en su fructífera existencia podemos mencionar el Premio Nacional. de Fomento a la Cultura Ricardo Palma, por su colección de cuentos (1952-1961); el Premio Nacional de Ensayo Manuel González Prada (1959); premio de cuento de La Prensa (1953); de la revista Cuadernos por la Libertad de la Cultura (París, 1965); premio de cuento de la revista Visión del Perú (1969); finalista del Premio Nacional. de Novela José María Arguedas (1973); ganador del Premio de Novela de la Municipalidad de Lima (1983); Premio Nacional de Periodismo Bausate y Meza (1984); premio al investigador más destacado entre 1990-1998 de la Facultad de Letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y del grupo de Facultades que conforman las áreas de Economía y Humanidades. En el 2000 obtuvo el Premio Nacional. de Novela Federico Villarreal (2000).

El también docente de la Unidad de Posgrado de Literatura, nos dejó una abundante obra narrativa, en la que destacan sus colecciones de cuentos: El Cristo Villenas (1955, corr. y aum. en 1956 y 1983), Vestido de luto (1961,1969,1992), Muchas caras del amor (1966,1984), Niebla cerrada (1970,1995), Unas cuantas ilusiones (1986), El padre del tigre (1993), entre otras.

Respecto a su narrativa de largo aliento podemos nombrar El cínico (1948), Los Ingar (1955, 4.a ed. 1983), Los aprendices (1974, 1977 y 1981), Retratos turbios (1982,1985), Un joven, una sombra (1993) y Campo pálido, pero sereno (1977).
Carlos Eduardo Zavaleta practicó también de manera sobresaliente, la crítica literaria, en la que además de su tesis de doctorado, destacan Narradores peruanos: la generación de los cincuenta. Un testimonio (1975), El ensayo en el Perú, 1970-1975 (1976), José María Arguedas, aprendizaje y logros del novelista (1979), y La prosa de César Vallejo (1989). Sus notas y artículos de carácter autobiográfico y crítico, publicados en diarios y revistas del Perú y del extranjero, fueron recogidos en El gozo de las letras (1997).Los restos del profesor Zavaleta serán velados en la Casona sanmarquina. ¡Maestro, descanse en paz!

sábado, 23 de abril de 2011

Conversando con Philip Roth

Su fama, no solo literaria, le precede. Desde que en 1959 publicó Adiós Columbus, la polémica y el éxito han marcado la carrera de Philip Roth (Newark, 1933) como la de ningún otro escritor. La impúdica e hilarante diatriba de su personaje Alexander Portnoy con su psiquiatra, a finales de los años sesenta, fue el pistoletazo que le colocó a ojos de la crítica a la altura de Styron o de su coetáneo Updike. Roth, admirador y amigo de Malamud y Bellow, inauguraba una nueva senda en la novela americana.
Con El lamento de Portnoy también puso en pie de guerra a un grupo de rabinos que le acusaron de antisemita. Las feministas del momento no se quedaron atrás y le señalaron como un flagrante misógino. Los títulos que publicó en la siguiente década azuzaron los furibundos ataques. De la mano de Zuckerman, en nueve de sus novelas, tensó la frontera entre realidad y ficción. Su divorcio de la actriz británica Claire Bloom, y las nada elogiosas memorias que ella publicó poco después, alimentaron los cotilleos. Pero Roth no se arredró. Plantó cara a las sucesivas batallas con genio, a golpe de novela, probando una y otra vez que "la literatura no es un concurso de belleza en el plano moral". En la farsa, la sátira o la tragedia, el escritor se ha declarado enemigo de lo simple, de la dicotomía entre blanco y negro, y trabaja como pocos la gama de grises que tiñen la conciencia.
A diferencia de John Updike, el prolífico cronista de la clase media americana y exquisito crítico, Roth, el chico malo sin pelos en la lengua, satírico, irreverente, crudo, sexual y rabiosamente judío ha concentrado toda su energía en la ficción.

Aquí una entrevista a fondo publicada hoy en El País.

JALLA-E Lima, 2011









Los estudios literarios latinoamericanos frente al siglo XXI Lima, 9 a 13 de agosto de 2011

Como parte del desarrollo literario y académico de las universidades latinoamericanas, y en la búsqueda del fomento del debate estudiantil, se abre convocatoria a las XIII Jornadas Andinas de Literatura Lati­noamericana de Estudiantes (JALLA-E), a realizarse en la ciudad de Lima en el año 2011.

Fecha y lugar:
9 al 13 de agosto de 2011 en la Casa de la Literatura Peruana.
Convocatoria
La Red Literaria Peruana (REDLIT), en colaboración con la Pontificia Universidad Católica del Perú, la Universidad Nacional Federico Villarreal y la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, convocan a la participación en el JALLA-E Lima 2011. La convocatoria está abierta a estudiantes universitarios de pregrado de las carreras de Lingüística y Lite­ratura, egresados y licenciados, para participar en una serie de mesas redondas, exposiciones y con­ferencias magistrales relacionadas con las literaturas y culturas de habla hispana y lusa (americanas y peninsulares) y literaturas y culturas originarias de todo el continente. Desde su establecimiento en 1993, en La Paz (Bolivia), las Jornadas Andinas de Literatura Latinoameri­cana (JALLA) sirven como un espacio para el debate e intercambio de ideas desde América Latina sobre nuestras culturas e identidades. A este proyecto, se suman las jornadas de estudiantes (JALLA-E).

Comité académico asesor:
El comité académico asesor del JALLA-E está conformado por profesores y especialistas en estudios literarios latinoamericanos:
• Agustín Prado Alvarado (Casa de la Literatura Peruana)• Américo Mendoza Mori (M.A., University of Miami)• Daniel Salas (Ph.D., University of Colorado at Boulder; Centrum, Pontificia Universidad Católica del Perú)• George Yúdice (Ph.D., Princeton University; University of Miami)• María Pía Sirvent (Dra., Universidad Complutense de Madrid; Universidad Científica del Sur)• Rocío Quispe-Agnoli (Ph.D., Brown University; Michigan State University)
Ejes temáticos:
Las ponencias deben incluirse en por lo menos uno de los siguientes ejes temáticos(1):
Tradiciones literarias y artísticas
• Tradiciones indígenas prehispánicas y discursos míticos• Fundaciones de las identidades coloniales (crónicas y relatos de viajeros)• Siglo XIX: letrados y modernos• Regionalismo e Indigenismo• Boom y Posboom• Discursos de la violencia y reconstrucción (1970-2000)• Testimonio latinoamericano• Posdiscursos: identidad y nación en el siglo XXI• El cine como discurso literario en América Latina
Naciones e identidades
• América hispana, lusa y el Caribe, ¿un continente o varios?• Raza, etnia y colonialidad en los discursos de América Latina• Negritud y discursos esclavistas• Estudios de género: femineidades y masculinidades• Biopolítica: cuerpo, sociedad, poder e historia• Espacios urbanos y rurales en los discursos americanos
¿Límites del pensamiento latinoamericano? (eje principal)
• Teoría y crítica literaria latinoamericana (incluye estudios de literatura de género, queer, litera­tura comparada y de teoría literaria latinoamericana)• La tarea de la crítica literaria (¿cómo repensar la labor de la crítica literaria en el siglo XXI?, comparación de propuestas y posturas teóricas)• Ensayo latinoamericano como discurso crítico (incluye el rol del ensayo literario, boletines y manifiestos de los siglos XIX y XX)
El formato de inscripción para los asistentes se encuentra en este vínculo. Para más información consultar este enlace.

sábado, 16 de abril de 2011

miércoles, 2 de marzo de 2011

Voz femenina y metàfora

Óyeme con los ojos no es sólo un libro que reúne a 21 escritoras mexicanas que han transgredido las formas de hacer literatura y los cánones establecidos por la sociedad. Es un llamado para escuchar la voz de las mujeres.
En palabras de Patricia Rosas Lopátegui, quien se encargó de la realización de este libro que reúne una selección de la obra de 21 escritoras mexicanas de distintas épocas, “Óyeme con tus ojos” es un verso escrito por Sor Juana Inés de la Cruz, seguido de otro verso “Ya que están tan distantes los oídos”.
De tal manera que estos dos volúmenes, explica la académica de la Universidad de Nuevo México, “son una metáfora que pide escuchar la voz de las mujeres. Sociedad patriarcal mexicana, oiganos con los ojos ya que no pueden escucharnos con los oídos. Aquí estamos con nuestras revoluciones, renovaciones y contribuciones a literatura y la vida política y social mexicana”.
Más lectura vía El Universal.

La cultura no es un lujo


Buenos lectores como minoría: una falsa élite

Mireia Manresa Potrony, de la Universidad Autónoma de Barcelona, se refiere en el abstract de su ponencia titulada como el presente post a las "falsas élites de lectores". Así empieza:
Es una realidad conocida que los lectores jóvenes que leen una cantidad de libros elevada son una minoría. Estos lectores, que podríamos calificar de “buenos lectores” atendiendo al hecho de que tienen un hábito lector relativamente constante, son una minoría desaventajada, contrariamente a lo que pudiera presuponerse. Son, por tanto, una falsa élite. A partir de un estudio longitudinal basado en las lecturas literarias de 80 jóvenes durante sus tres primeros años en la Secundaria obligatoria como referencia (Manresa, 2009a), nos referiremos a las debilidades de este tipo de lectores: inestabilidad, encasillamiento, inseguridad y aislamiento. Finalmente, haremos referencia al tipo de atención que necesitan según sus características.
(...) Aunque parezca una contradicción, el lector fuerte cuantitativamente hablando es, por muchas otras características, un lector débil que necesita de atención de la misma manera que los que leen poco. El lector que lee mucho es inestable, se encasilla en un mismo tipo de textos, es inseguro y está aislado del resto de compañeros con quien no puede compartir sus lecturas...
Lectura completa vía IBBY.

domingo, 20 de febrero de 2011

Biblioteca: un resguardo contra el olvido

La biblioteca como acumulación, como manía. La biblioteca como la primera de todas las pertenencias (se compran libros propios mucho antes de poder comprar la propia ropa), la biblioteca como cultivo, como cosecha, como carga. La biblioteca como pesadilla.
-Dije "mi biblioteca" la primera vez que tuve que mudarla -dice Alan Pauls-. El sentimiento: una mezcla de orgullo y de terror. Pensé: ¿cuántas veces en mi vida tendré que pasar por esto? Cada vez que tengo que mudar la biblioteca se me ocurre que es quizás lo único que podría hacerme dejar la literatura y cambiar de vida.
-Mudarse con los libros es una experiencia traumática -dice la escritora argentina Mariana Enríquez, autora de Los peligros de fumar en la cama (Emecé)-. Las empresas de mudanza obligan a poner los libros en canastos de mimbre gigantes. Yo suelo llenarlos hasta el tope y luego me piden que saque la mitad: en mi mente, los libros no pesan.
En un texto publicado en la revista española Eñe, que dedica una sección a que los escritores hablen de sus bibliotecas, Rodrigo Fresán relata el horror de mudar la suya. "Llego a mi casa y el pequeño ejército de mi mujer baja cajas del camión y las sube por una escalera y es como si yo contemplara el lento pero constante relleno de una pirámide: los tesoros de un faraón doméstico acumulados a lo largo de una vida", escribe Fresán. "El peso del pasado de un escritor es, también, el peso de la biblioteca".
La biblioteca como el rastro de una excentricidad, de una obsesión, de unos amores, de unos desamparos. La biblioteca como resguardo contra el olvido.
Extracto de La huella de los libros, un reportaje de El País.

Viajes con escritores peruanos

El turismo, actividad normalmente asociada con el paseo rápido y superficial por algún lugar, tiene también otras posibilidades que los viajeros curiosos van eligiendo cada vez más con mayor placer. Llamémosle turismo temático. La literatura es, en ese sentido, un buen universo de referencia. El París de Proust nos va a llevar a sitios muy distintos al París de Victor Hugo. Y los lectores del primero, del segundo o cualquier otro autor pueden descubrir y acompañar a sus personajes de ficción con una sensación de alegre y secreta complicidad casi comparable al placer de leer. Quienes vayan a Perú cuentan ahora con tres excelentes rutas literarias para seguir los pasos de tres de sus escritores más emblemáticos: el Nobel Mario Vargas Llosa, el gran poeta César Vallejo y el autor de novelas como Todas las sangres y otros libros que se adentran en la cultura andina, José María Arguedas, cuyo centenario se celebra este año.
Estas tres guías de distribución gratuita (accesibles en pdf), editadas por Promperú, han sido escritas por Rafo León, un periodista y viajero con suficiente bagaje cultural y vital como para hacer de estas rutas un equilibrado compendio entre las referencias al autor, sus datos biográficos y determinadas obras escogidas que articulan el itinerario. La Lima de Mario Vargas Llosa se publicó orginalmente en 2008 y ahora se ha reeditado tras el galardón literario. Se presentó hace unos días en Madrid con una tan interesante como entretenida conferencia del autor, director y presentador del programa de televisión Tiempo de viaje. Una de las virtudes del punto de vista que aporta León es su visión nada complaciente y blanda de lo que ve y describe. Suele prevalecer el ajuste a lo real y los puntos sobre la íes, como lleva haciendo desde hace tres décadas como ácido columnista en la revista Caretas y antes en otras publicaciones satíricas como la histórica Monos y Monadas, en su segunda etapa. Vale la pena señalar esto porque estas tres guías no son las típicas que "usan" los lugares turísticos y los insertan en las menciones que puedan hacerse, en este caso, en los libros de los autores escogidos. Estas rutas literarias no los llevarán a sitios bonitos y con grandes infraestructuras habilitadas por la industria del turismo. En el caso de Arguedas se visitan lugares del interior del sur andino, pequeños poblados para los que hace falta a veces transitar durante horas por caminos difíciles y tortuosos para llegar a sitios pobres y medio perdidos. Lo mismo en la ruta de César Vallejo, por el norte del país. Pero es así como se comprende mejor tanto la vida como la obra de estos autores que vivieron y sufrieron situaciones que son las que profundizan en el alma de sus escritos. Lo que sí se señalan, por ejemplo, son las fiestas más típicas de cada lugar (sobre todo si se citan en los libros), los imponentes paisajes y algunos datos curiosos e históricos, que ayudan al paseante literario a esa mejor comprensión del país y de lo que reflejan Arguedas y Vallejo.
La nota completa la puedes leer en Papeles perdidos.

sábado, 19 de febrero de 2011

Periodismo, literatura y viceversa

La crónica, ese arte de "contar historias de verdad con las herramientas de la ficción", como lo define el editor de Debate, Miguel Aguilar, está en auge. Ha vuelto. El género arrancó con silencio en América Latina, chilló con fuerza en los años sesenta con Tom Wolfe como su autoproclamado abanderado, tuvo un relativo confinamiento en suplementos culturales y literarios y "desde los ochenta para acá, consagrados como Talese y Ryszard Kapuscinski o herederos suyos como Jon Lee Anderson han ido manteniendo la llama", concluye Albert Chillón, profesor de periodismo de la Universidad Autónoma de Barcelona y autor del seminal Literatura y periodismo.
"El periodismo de papel tiene que ofrecer hoy subjetividad y eso solo puedo hacerlo a través de los géneros de la opinión y de la crónica", acota Aguilar. Internet tiene, pues, buena culpa del auge. "La erosión que la Red está causando en el periodismo escrito en su vertiente de información pura es un factor clave", resume. Chillón atribuye también el revival a "la sensibilidad social y el compromiso cívico y ético que en Latinoamérica muestran muchos periodistas".
Es en el sur del continente americano también donde aún queda papel para este tipo de reportajes, como recuerda Pilar Reyes, directora editorial de Alfaguara. "La narrativa más fulgurante en América Latina viene de la crónica; aquí en España casi no hay publicaciones que acojan esto pero allá están revistas como Gatopardo, Etiqueta Negra...", explica. Aunque desde luego, no estamos ante un invento editorial. "Hay muchos creadores interesados en esa hibridación".
Lea el reportaje completo vía El País.

lunes, 14 de febrero de 2011

Carta abierta a José María Arguedas

"Año del Centenario del natalicio de José María Arguedas"

Chimbote, 14 de febrero de 2011

Sr.
José María Arguedas Altamirano
Presente.-

ASUNTO: El que se indica

De mi mayor consideración:

Estimado José María, te escribo esta carta en la esperanza de que su escritura me ayude a entenderme a mí mismo, me ayude a desahogarme, me sirva para controlar mis emociones y nostalgias, me ayude a sopesar la agonía de todo un pueblo (de un pueblo como el nuestro que muchas veces ve que la palabra desaparece y siente que ya todo es en vano), de alguien como el suscrito a quien se le agotan las páginas de tu último libro y entonces nos queda sólo "este cuerpo medio ciego y deforme pero que acaso sea capaz de andar...". Aquí estoy, hermano de sangre, compañero de tierra, aquí estoy encendiéndome en la noche prostituta con las pocas y quien sabe inútiles palabras que me quedan, con mis recuerdos, la nostalgia y los mocos que me joden a la hora del llanto y del silencio. ¿Sabes?, anoche volví a tus libros, en ellos hallé el mismo espíritu que respiraste entre quienes te conocieron, la misma fraternidad callada, el mismo proyecto político y el mismo mundo: nuestra vida. Ahí estaba Pariabamba (Apurímac) en los cuentos de Amor mundo y en Los ríos profundos; ahí habitaban los territorios de las comunidades en crisis, la explotación capitalista minera y salvaje (que conlleva la reubicación geográfica y social, a partir del huayco migratorio que deshabita las provincias del Perú profundo), en Todas las sangres. Ahí estaba el suscrito, insípido lector, ante la esperanza utópica de El zorro de arriba y el zorro de abajo, Chimbote. Ahí estábamos: pie salado, en este puerto que continúa siendo pesquero y sigue siendo herida abierta sobre el planeta, mundo caótico y degradado, apocalíptico, cruel, desterritorializado, conflictivo, olvidado, profundamente heterogéneo: arguediano.

Rondaba la medianoche y revisábamos tus libros, algunos adquiridos con el sudor de nuestra frente, algunos otros (la mayoría) hurtados de las bibliotecas que hemos pisado. Qué culpa tenemos de que no se publiquen tus obras, de que circulen ediciones piratas y "resúmenes" mal redactados. Ahí estábamos ante el carácter revolucionario de tu obra, respecto a toda la literatura "indigenista" hasta ese entonces producida. Ahí estábamos ante la realidad de la ciudad que nos ha visto nacer y desarrollarnos, de pie ante la urbe que nos odia pero que tanto queremos, ahí estaba Chimbote con su indecible realidad, escueta, limpia, dura, intentando imponerse como único universo para quienes sobrevivimos a su escoria.

La una de la mañana, José María, y Asto -el indio quechua hablante que bajó de los cerros hacia el puerto escapando de la miseria andina, arrastrado por la leyenda de riqueza-, aprende a nadar amarrado a los fierros del muelle junto a una docena de "serranos" que bajaron desgalgados en los sesenta y -alienados- aprendieron a putear, a carajear, a cebar sus apetitos de machos brutos con las rameras de Tres cabezas, a corromper conciencias, a chavetear y a derrochar las ingentes cantidades del dinero de su salario en las chinganas y lupanares del puerto. Cómo te habrá jodido asistir a la vida grotesca y enajenada de mi urbe, cómo te habrá dolido la historia de los indios que bajaron a Chimbote a transformar su identidad, a aculturarse, y a dejar al descubierto un conflicto de culturas opuestas, de mundos encontrados, dinámicos, plurales. Tu último libro, José María, el "El zorro de arriba y el zorro de abajo", es el libro del pavor, del testimonio del aniquilamiento total, ahí el hombre y lenguaje (todos juntos y revueltos) se destruyen.

Si te escribo, Taita, es porque toda la vida he sentido que te debía una carta, una misiva que hable y nos interpele ante la vigencia de tu obra y de los problemas que nos asfixian como peruanos (siempre he dicho que leerte es uno de los más fecundos caminos para entender nuestra idiosincrasia). Tus conflictos, José María, los conflictos que enfrentaste, nunca fueron resueltos y continúan siendo los nuestros hoy en día. ¿Cómo hacer que nuestra cultura milenaria, acostumbrada a resistencias y adaptaciones, sobreviva a la modernidad?, ¿en qué medida es posible el sentimiento igualitario entre los peruanos, para -más allá de las diferencias- identificarnos con un proyecto común?, ¿cómo reaccionar ante la injusticia?

“Dicen que no sabemos nada, que somos el atraso, que nos han de cambiar la cabeza por otra mejor. Dicen que nuestro corazón tampoco conviene a los tiempos, que está lleno de temores, de lágrimas, como el de la calandria, como el de un toro grande al que se degüella, que por eso es impertinente. Dicen que algunos doctores afirman eso de nosotros, doctores que se reproducen en nuestra misma tierra, que aquí engordan o que se vuelven amarillos. Que estén hablando, pues: que estén cotorreando si eso les gusta. ¿De qué están hechos mis sesos? ¿De qué está hecha la carne de mi corazón?..”

Tu corazón, José María, está hecho de retamas, de retamas de flores rojas y blancas que regeneran las raíces y hacen germinar las semillas de nuestro suelo; tu corazón ya no es tu corazón, nos pertenece a todos (a él llegamos, a él accedimos, de él nos apropiamos , con la lectura, en el día a día); tu corazón, José María, es un arma tan poderosa como tus libros. Disculpa la tardanza, nomás, cien años no se cumplen todos los días, feliz cumpleaños, te dejo este abrazo amigo.

Siempre,

Augusto

cc. @mareacultural

domingo, 13 de febrero de 2011

Rulfo y Arguedas: apuntes sobre una amistad

En diciembre de 1979, la revista El viejo topo publicó una entrevista concedida por Juan Rulfo al novelista y periodista español Ernesto Parra, en la que éste le pide que mencione los nombres de los escritores hispanoamericanos que prefiere:
JR: En primer lugar, a Juan Carlos Onetti. Para mí es un autor fundamental. Después, José María Arguedas, de Perú, que desgraciadamente se suicidó.
EP: Leí una de sus novelas, El sexto, y tanto el relato como su manera de contarlo no dejan espacio a muchos peros, desde luego…
JR: Tiene otra novela excelente, Los ríos profundos. Un gran escritor José María Arguedas, mejor que Vargas Llosa.
Luego, Rulfo señala a unos cuantos escritores más: Augusto Roa Bastos, Julio Cortázar, Jorge Luis Borges, Martín Luis Guzmán… Dada su consabida parquedad, lo que dice sobre Arguedas –a 10 años del suicidio de éste– debe considerarse como un gran elogio.
El centenario natal de Arguedas se cumplió el pasado 18 de enero. En Perú se han realizado todo tipo de conmemoraciones y homenajes, sólo faltó, para darle plena relevancia, que el gobierno peruano declarase formalmente este 2011 como el “año del centenario de José María Arguedas”. Así lo reclamaba mucha gente, como lo prueban decenas de artículos en la prensa local y escritos en la red electrónica. Pero después de una larga espera, el presidente de ese país, Alan García, decretó que se denominaría “Año del Centenario de Machu Picchu para el Mundo”, puesto que en julio de 1911 el estadunidense Hiram Bingham dio a conocer el hallazgo de la asombrosa ciudadela inca.
La decisión resultó controversial, y la opinión generalizada es que, una vez más, las razones de carácter turístico-económicas prevalecieron sobre las consideraciones culturales.
Perú le debe a Arguedas muchas cosas. La principal, sin duda, es la de inaugurar la reflexión sobre el conflicto lingüístico que durante mucho tiempo escindió cruelmente a ese país. (Pocos autores podían tener una conciencia de él tan honda como Arguedas, quien aprendió a hablar y a escribir en quechua antes que en castellano, y amó siempre su primera lengua como vehículo idóneo para describir el mundo andino, razón por la cual se le considera como su mejor conocedor e intérprete.)
Lea el texto completo vía Proceso.

sábado, 12 de febrero de 2011

Poesía, proceso creativo y enfermedad mental

Byron era "loco, malo y peligroso de conocer" según una de sus amantes; a Keats, el amor obsesivo lo llevó al paroxismo y Sylvia Plath puso fin a su propia vida.
La depresión y la locura son temas recurrentes a lo largo de la historia de la poesía.
La incidencia de los trastornos del estado de ánimo, suicidio e internación en hospitales psiquiátricos fue de 20 veces más alta entre los principales poetas británicos e irlandeses entre 1600 y 1800, según un estudio realizado por el psicólogo Kay Redfield Jamison.
En otras palabras, los poetas tienen 20 veces más probabilidades de terminar en un asilo que el resto de la población... y eso es sólo los poetas.
A algunos artistas, eso no les preocupa: a mediados de 1800, Emily Dickinson declaró que "mucha locura es juicio divino", mientras que Edgar Allan Poe señaló que aún no se había determinado si "la locura era o no la más excelsa inteligencia".
Cualquiera que sea la respuesta, la ciencia ha tratado de entender la razón de esa alta incidencia de enfermedades mentales.

Un estudio reciente encontró patrones similares en el cerebro de los artistas trabajando a los de los esquizofrénicos. Otro estudio encontró que los estudiantes creativos comparten más rasgos de personalidad con pacientes bipolares que los menos creativos.
Lea la nota completa vía BBC Mundo.

viernes, 11 de febrero de 2011

Egipto: Tantos años esperando






















Las fotografías le pertnecen a Boston.

El otoño de Jorge Herralde

El escritorio de Jorge Herralde (76) está metido entre rumas interminables de libros y de papeles. Ahí trabaja todos los días el creador de la influyente editorial Anagrama. De ese espacio, imposible obviar un detalle: no hay un computador en ninguna parte. Debe ser uno de los pocos editores que no tiene uno. Y eso no es un detalle: en una época altamente tecnologizada, el dueño de una de los sellos más importantes hispanoamericanos sigue aferrado al papel. Para muchos, ese pequeño dato es uno de los tantos signos de que este poderoso editor se acerca al retiro.
A él tampoco parece tomarlo por sorpresa. "Ni siquiera los editores somos inmortales", advirtió en una entrevista el 2009, cuando Anagrama cumplió cuatro décadas. Y pese a que desde hace algunos años ya se rumoreaba la posible venta de la editorial, nada concreto había trascendido. Cercano a los 80 años y sin hijos a quienes heredar el catálogo, todo apuntaba a que tarde o temprano Herralde mostraría alguna señal sobre su futuro. Y ocurrió hace unos meses, cuando la noticia recorrió los suplementos culturales y circuló rápido por la web: Anagrama y la editorial italiana Feltrinelli se asociaban. Feltrinelli pasaba a tener automáticamente un 10% del sello español, una cifra que en cinco años iría aumentando 10%. Cumplido ese plazo, los italianos se quedarán inmediatamente con el 99%, lo que dejará a Herralde con un simbólico 1%.
Más lectura vía Qué pasa.

La mujer afgana y el World Press Photo

La fotógrafa sudafricana Jodi Bieber ganó hoy el certamen World Press Photo por una fotografía de Bibi Aisha, una mujer afgana de 18 años a la que le fueron amputadas la nariz y las orejas por no obedecer a su marido. Los jueces consideraron la fotografía, que fue portada el pasado agosto de la revista Time, como un icono que refleja la situación de maltrato de muchas mujeres en el mundo. La propia Bieber ha declarado al World Press Photo tras conocer su premio que cuánto tuvo que "luchar" para que se publicase su fotografía. "Estamos acostumbrados a ver mujeres en las portadas de las revistas pero esta es diferente", ha señalado la fotógrafa, que realizó el retrato de Aisha en un centro de mujeres maltratadas en Afgansitán. La protagonista de la instantánea ganadora fue rescatada por unos cooperantes estadounidenses e intervenida con cirugía reparadora en Estados Unidos, donde ahora vive. La fotografía ha sido elegida entre un total de 108.059 que optaban a los premios más prestigiosos del fotoperiodismo mundial y en los que también han sido distinguidos dos españoles, Gustavo Cuevas y Fernando Moleres.
Más información vía La Razón.

El enamoramiento, según Marías

Estar enamorado suele ser algo "deseable, salvífico y redentor", pero "puede llevar a las cosas más atroces". Así lo cree Javier Marías, que reflexiona sobre este tema en su nueva novela, "Los enamoramientos", una obra "un poco sombría" protagonizada por una mujer, algo excepcional en este gran escritor.
(...) Las diferentes implicaciones del enamoramiento -"cabe la posibilidad incluso de que alguien normal se convierta en criminal por estar enamorado"- son uno de los temas de la nueva novela, pero también reflexiona en ella "sobre la impunidad y sobre cómo en el fondo casi todo el mundo está conforme con lo que pasa, aunque sea una desgracia".
(...) Los comienzos de las novelas de Marías suelen ser magistrales y el de "Los enamoramientos" no defraudará al lector:
"La última vez que vi a Miguel Desvern o Deverne fue también la última que lo vio su mujer, Luisa, lo cual no dejó de ser extraño y quizá injusto, ya que ella era eso, su mujer, y yo era en cambio una desconocida y jamás había cruzado con él una palabra. Ni siquiera sabía su nombre, lo supe sólo cuando ya era tarde, cuando apareció su foto en el periódico, apuñalado y medio descamisado y a punto de convertirse en un muerto".
Tras esa muerte del comienzo, "que no se pierde nunca de vista" en la novela, el lector se irá enterando de que la protagonista, María Dolz, trabaja en una editorial y quizá por eso no tiene muy buena opinión de los escritores.
Más lectura vía EFE.

lunes, 7 de febrero de 2011

El Biblioteca Breve para Poniatowska

La escritora mexicana Elena Poniatowska (París, 1932) ha ganado el Premio Biblioteca Breve 2011 de la editorial Seix Barral con la novela Leonora, basada en la vida de la pintora Leonora Carrington, también de origen mexicano. La obra será publicada el próximo 22 de febrero. Entre otros, Poniatowska recibió en 2007 el prestigioso premio Rómulo Gallegos.
El galardón está dotado con 30.000 euros en esta ocasión coincide con el centenario de la editorial catalana Seix Barral. Según un comunicado enviado por la editorial, un total de 398 manuscritos originales han optado al galardón.
Los textos han llegado de lugares tan dispares como Francia, Italia, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Alemania, Israel, Suecia y Filipinas, con una destacada participación de Latinoamérica.
Entre las novelas recibidas, destaca especialmente el uso de personajes del siglo XX -una "sintomática" percepción de que los iconos del siglo pasado ya son materia temática de la narrativa de hoy-; también se cuentan temas relacionados con el costumbrismo urbano y rural, y asuntos como el narcotráfico -entre las recibidas de Latinoamérica-. Más informaciín vía El País.

viernes, 4 de febrero de 2011

El maestro de los lingüistas peruanos

Nacido en Lima en 1921, Luis Jaime Cisneros se formó en Lima y en Buenos Aires. Fue filólogo de profesión pero también estudió Medicina y Literatura. Desde 1948 hizo de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) su casa y en ella formó generaciones de alumnos, no solo futuros lingüistas sino futuros todos. Lo hizo siempre con un gran oído a las necesidades del otro y con un solo instrumento: la consideración razonada de los hechos del lenguaje. Esto último lo llevó a guardar un desagrado mayor respecto del poder y el autoritarismo. Uno de sus ejemplos más célebres en sus clases de lingüística general fue la frase que solía anotar con tiza blanca sobre pizarra negra en las aulas de Letras durante la dictadura militar de los años setenta: "Las mariposas son multicolores, pero los gorilas tienen un color uniforme". Para Cisneros el conocimiento no lo era tal si no se podía enseñar y por ello hizo de la frase de Gracián "Saber y saberlo mostrar es saber dos veces" un estandarte cotidiano. La frase aparece en uno de sus manuales más lúcidos, El funcionamiento del lenguaje (Lima 1991). Su vasta obra escrita recorre todos los aspectos de la lingüística. Sus observaciones sobre la prosodia son extraordinariamente creativas y novedosas. Lengua y estilo (Lima 1959) es además un texto bellamente escrito. Sus ediciones (del Lazarillo o de Diego Dávalos) siempre fueron ejemplarmente cuidadas. Ejerció el periodismo como forma de lingüística aplicada al civismo y escribió columnas hasta la semana misma de su fallecimiento.
Su obra oral es, quizás, más generosa aún, especialmente la que desarrolló impartiendo clases en las aulas de la PUCP. Sobre ellas, lo primero que recuerdan sus alumnos es su ingenio, inteligencia y vivacidad al desmenuzar cualquier hecho lingüístico, desde la forma en la que recordamos números telefónicos hasta paralelismos sintácticos inusitados. Lo segundo, sus lecturas de Cervantes, Borges y Cortázar, su dicción, sus pausas, que abrían los textos en direcciones insospechadas y que revelaban un verdadero placer por la lectura...
Más lectura vía El País.

El hembrismo al poder

Ya no constituye ninguna novedad que una mujer esté al frente del gobierno de un país. Lo que no existe es un país gobernado exclusivamente por mujeres; vale decir, en el que todo haya ido a parar a manos de ellas, desde la presidencia hasta el último cargo, incluyendo el ejército y la policía. Es lo que expone esta novela de Gioconda Belli (Managua, 1948), ambientada en una pequeña nación centroamericana llamada Faguas, nombre que resulta de la amalgama de fuego y agua, en alusión a Nicaragua -el país de la autora-, en cuya geografía abundan los volcanes y los lagos.
La obra -ganadora en 2010 del Premio Hispanoamericano de Novela La Otra Orilla- es un concreto testimonio de la posición de la escritora respecto del siempre vigente debate en torno de los valores reales de uno y otro sexo, potenciales, atribuidos o supuestos. No duda de las ventajas de su género, pero considera obsoleto el feminismo y ha ido por más, al calificarse, lisa y llanamente, como hembrista .
Un atisbo de las pautas sobre las que se basa El país de las mujeres se remonta a la década del 80, cuando Belli militó en la revolución sandinista, circunstancia en la que integró un grupo de mujeres que habían organizado, un poco en broma y un poco en serio, el Partido de la Izquierda Erótica (PIE).
Lectura completa vía Libros y autores, de adn cultura.

Industrias culturales argentinas son 3,5% del PBI

En un principio, el concepto de "industria cultural", enunciado en la década del 40 por el filósofo alemán Theodor Adorno, tenía una connotación peyorativa. Para éste y otros teóricos de la Escuela de Fráncfort, el término encerraba en sí mismo una contradicción, ya que aludía a la reproducción en serie de un hecho u objeto que es en sí mismo único, como un concierto de música o una pintura al óleo. No obstante, a partir de la década del 80, comenzó a otorgarse particular importancia a este sector, que incluye desde la producción de libros, películas y CD de música hasta los espectáculos en vivo y las obras de arte; y a tratar de medir su impacto en las exportaciones, la economía y el empleo.
Actualmente, casi todos los países tienen, dentro de los organismos públicos de fomento a la cultura, un área de promoción de las industrias culturales. Algunos las consideran dentro del conjunto de las "industrias creativas" e incluyen el diseño, el desarrollo de software, videojuegos y servicios conexos. Sin embargo, la cuenta satélite del PBI cultural argentino se circunscribe a los rubros audiovisual, editorial, musical, espectáculos y obras de arte.
En la Argentina, las industrias culturales representaron en 2009 -último dato disponible- el 3,5% del Producto Bruto Interno (PBI), es decir, unos 13.532 millones de pesos, según los cálculos del Sinca (Sistema de Información Cultural de la Argentina), de la Secretaría de Cultura de la Nación. Esta cifra, que supera la de actividades extractivas como la minería y la pesca, y alcanza la mitad de la de la industria de la construcción, viene en ascenso desde 2004, año en que comenzó a medirse la cuenta satélite de cultura dentro del PBI argentino, y crece a tasas superiores a las del conjunto de la economía nacional.
La participación de la cultura en el PBI nacional es alta si se la compara con otros países de América latina como Brasil (1,5%), Colombia y Chile (alrededor del 2%), y similar a la de algunos países europeos (España, 2,8%).
Lea la nota completa vía adn cultura.

jueves, 3 de febrero de 2011

Camus y la felicidad, álbum íntimo

En su ensayo filosófico 'El mito de Sísifo', Albert Camus describió el sentimiento del absurdo, el reconocimiento profundo de la inanidad, y la intrascendencia del hombre enfrentado al cosmos, a su destino y a la historia, de los que sólo se siente rescatado cuando actúa como si pudiera cambiar el universo.
Después de un párrafo como este, es difícil no imaginar al filósofo como una personalidad ajena a la alegría de vivir y atrapado en la espiral sin fondo del existencialismo; pero de eso, nada. Así lo demuestra la serie de fotografías en blanco y negro recopiladas y seleccionadas personalmente por la hija de Camus, Catherine, que aparecen en el libro 'Albert Camus en imágenes y documentos', recién publicado en Suiza. Las fotos, extraídas del archivo familiar, desvelan al Camus familiar, relajado y optimista, al autor que aparca su disciplina de trabajo para jugar con los niños o que disfruta de unos rayos de sol ocasionales en una terraza invernal.
Quizá fuera éste el Camus que intuyó Jean-Paul Sartre, que terminó siendo su enemigo intelectual y que le acusó públicamente de ejercer "una rebeldía deliberadamente estética".
"Yo no tengo la verdad sobre Camus", dice hoy su hija Catherine, nacida en 1945, "pero tengo estas fotos en las que aparece el padre que yo conocí, un hombre de familia, cuyo rigor artístico es a menudo permeable al amor y a sentimientos como la ternura y la complacencia". En el prólogo del libro, editado por Edition Olms, Catherine resume sus recuerdos de infancia: "Vivir es estar en movimiento y me gusta la idea de haber tenido un padre que se sentía libre"...
Lea la nota completa vía El Mundo.

jueves, 27 de enero de 2011

IV Taller de Periodismo Narrativo (Crónica)

Este 16 de febrero se inicia el IV Taller de Periodismo Narrativo (Crónica) a cargo del escritor y periodista Augusto Rubio Acosta, espacio de lecto-escritura dirigido a estudiantes y docentes de ciencias de la comunicación, periodistas y público en general. El temario es el siguiente:

Breve historia del periodismo. El periodismo y la literatura, tan lejos tan cerca. Entrevista, reportaje y crónica.
El nuevo periodismo. La crónica. Las mil y un posibilidades del género. De la historia lineal a la estructura. Tiempo narrativo. Punto de vista: el periodista como narrador. Primera persona.
La voz. Personajes. Cómo elegir al protagonista. Como presentar al protagonista y otros individuos. Tercera persona. Omnisciencia y equisciencia.
La realidad vista. Cómo describir el lugar de los hechos, cómo transportar al lector.
Cuándo se explica. Para quién se narra. Mostrar sin explicar. Manejo de datos y diálogos. Tensión narrativa. Importancia del primer y último párrafo.
Revisión final, ritmo y efectividad.
El Taller consta de 16 sesiones y se dictará los días miércoles y viernes de 7:00 pm a 9:00 pm en la sede de la Universidad San Pedro ubicada en avenida Bolognesi 421 - Chimbote.

Inversión:
Estudiantes S/: 120.00
Profesionales y público en general S/: 150.00
Certificación al final del curso.

Informes e incripciones abiertas: Campus Universitario Universidad San Pedro o a los teléfonos: 326150 - 329486 (anexo 207) - 943 270950 - 943 663723 o a RPM: * 197314

martes, 25 de enero de 2011

Los cuadernos de Lucho Hernández digitalizados

La Biblioteca Central de la Pontificia Universidad Católica del Perú, como parte de su labor de preservación de textos históricos y literarios, ha reunidos los manuscritos del poeta Luis Hernández, colección que se inició a principios del año 2000 con la donación de un conjunto de manuscritos de este poeta adheridos sobre el reverso de un pequeño mueble, a manera de un collage (manuscritos conocidos como los "cuadernos del ropero"). El arribo de estos documentos motivó una conferencia y una exposición que se enriqueció con el préstamo de casi medio centenar de cuadernos que por esa época Rafael Hernández había reunido de diferentes personas para la Bienal de Lima de 1999.
El resguardo de los originales de Luis Hernández constituía un problema urgente pues, no obstante la trascendencia de este poeta, sus textos distan aún de haber sido suficientemente editados y sus originales se hallan dispersos entre diversas personas con el consiguiente riesgo que ello entraña. Estas condiciones propiciaron que la Biblioteca Central pidiera a los familiares autorización para digitalizar estos documentos y así poder conservar virtualmente este rico legado en peligro de perderse, lo que consiguió una extensa colección de imágenes, que pueden consultarse en los fondos audiovisuales de la Biblioteca Central. Se ha constituido así una colección de textos que engloba casi la obra completa en originales hasta ahora dispersos de este importante creador peruano, más de dos mil imágenes de documentos y casi el doble de documentos html. Además de los manuscritos mismos, también se proporciona una antología de poemas, reproducción de bibliografía, fondos y un descansador de pantalla para computadora, galerías de imágenes y diverso material gráfico relacionado con este autor.
Los cuadernos están aquí, disfrutemos su lectura.

domingo, 23 de enero de 2011

Arguedas: 100 años



"¡Chimbote es la ciudad que más me entusiasma y menos entiendo!"
"Estoy escribiendo sobre una ciudad. Pero ¿qué ciudad? ¡Chimbote, Chimbote, Chimbote!..."
José María Arguedas.

La ilustración le pertenece a Cherman Kino Ganoza.

Dorfman, sobre "El zorro de arriba y el zorro de abajo"

Hoy domingo leímos la alucinante confesión de Ariel Dorfman, escritor argentino afincado en Chile, sobre unos comentarios que le hizo a José María Arguedas sobre su entonces (invierno de 1969) inédita novela: "El zorro de arriba y el zorro de abajo":
"(...) En octubre de 1969 -¿o puede haber sido en septiembre o a principios de noviembre?- me avisó de que venía a Santiago y que quería verme, “por algo importante”. Lo que le desvelaba, me explicó, cuando finalmente nos encontramos, era su nueva novela, El zorro de arriba y el zorro de abajo, aún inconclusa. -Necesito saber lo que piensas, Ariel. No se asemeja a nada que haya escrito antes.- Y me pasó un grueso manuscrito, pidiéndome que lo leyera pronto para que pudiéramos conversar antes de su retorno al Perú. Me pasé los días siguientes, y buena parte de las noches, sumergido en las arenas de ese libro monumental. Mi primera impresión fue de espanto: comenzaba José María por advertir al lector, en un diario de vida que no tenía nada de fingido, que recientemente había tratado de suicidarse. Similares revelaciones sobre su crisis, su incapacidad de seguir escribiendo, se reiteraban en el resto de la novela, cuyo núcleo central, sin embargo, estaba constituido por una ardua y alucinada narración sobre Chimbote. Me sentí atraído -no lo pude evitar- más por el dolor lúcido del amigo fidedigno e histórico que por los personajes que deambulaban por un puerto degradado y a la vez mítico, una insaciable ciudad de pescadores en que figuras legendarias se cruzaban con locos y prostitutas y enviados del imperio y migrantes de la sierra. Si entendía demasiado bien lo que pasaba con mi querido José María, sus hombres y mujeres ficticios carecían, en cambio, de la envergadura emocional de sus escritos anteriores y la prosa en que respiraban me pareció desconcertante, opaca, enmarañada. Algo que siempre me había fascinado de Arguedas era su estilo espléndido, fruto, como su vida misma, de su ser mestizo, su existencia precaria a horcajadas entre dos mundos, el blanco y el indio, forjando en el lenguaje mismo un modelo de cómo la cultura autóctona podía revertir el sentido y flujo de la conquista, podía apoderarse de la palabra. En todos sus libros precedentes había construido una sintaxis deslumbrante, tensionada entre la luz y la oscuridad, la alegría y el desconsuelo, permitiendo que sus lectores se asomaran, sin dejar el castellano, al mundo andino prohibido y ultrajado. Leerlo siempre había sido, por lo tanto, una experiencia inolvidable y única. Pero Arguedas, aparentemente, había llegado a la conclusión de que era una experiencia demasiado cómoda, hasta acomodaticia. Porque en la novela de los zorros abandonaba toda pretensión de que se lo entendiera con claridad, entorpecía ese placer transcultural, había decidido salirse de las fronteras habituales de lo reconocible para un lector sumido, como yo, en la tradición occidental y moderna. Era, para ser franco, una novela quechua y, para mi mala fortuna, me sentí extranjero, dislocado, en ese mundo. Se lo dije. Haberlo callado hubiera sido más piadoso con un hombre que sufría una depresión psicológica tan catastrófica; más piadoso, sí, pero indigno de él y de nuestra relación basada en la lealtad y la transparencia. Le conté, entonces, durante una larga tarde que pasamos, recuerdo, al interior del auto que mi padre me había prestado para que lo visitara, desmenucé lo que me había conmovido en su obra nueva y también lo que estimaba confuso y enrevesado, aquello que necesitaba -sí, eso es lo que le dije yo, a los 27 años de edad, a este magnífico escritor que había hecho cantar a los ríos y era hermano de las montañas- más trabajo, más coherencia, más organicidad narrativa. Si le dolió mi opinión, fue demasiado gentil para hacérmelo saber. Dijo que tomaría en cuenta esos comentarios, y que le había dado mucho que pensar. Y nos despedimos con el abrazo de siempre, como si nada..."
"(...) ¿Hay alguien más vivo que Arguedas hoy? ¿Hay alguien más relevante en este tiempo en que la especie se encamina hacia el apocalipsis? ¿Hay alguien que escribió con más lucimiento y grandeza sobre lo que significa vivir y morir y sobrevivir en nuestra encrucijada inacabable?..."
Lea el texto completo vía Kolumna Okupa, el blog de Rocío Silva Santisteban.

José Gutiérrez: Salvando libros de la basura

La historia de José Alberto Gutiérrez, chofer de un camión recolector de basura en Bogotá, es increíble: en diez años salvó doce mil libros. Hoy, con los libros en los estantes, han llegado también los círculos de lectura, talleres, títeres, la danza...
El tipo va por la noche de Bogotá manejando un camión de basura, como siempre. Baja, con sus ayudantes, vuelcan los tachos grandes y entre todo –hay de todo– encuentra una cajita.
Hay muchas cajitas, pero levanta ésta, rompe la tapa, pispea: Ana Karenina, dicen las letras, la novela de Tolstoi. El tipo toma una decisión rápida. Mete la cajita en el camión, se la lleva a su casa. Cuando la abre, hay ahí muchos libros más. Al otro día, o al siguiente, o al otro, ve más libros en la calle.
“Entonces comienzo a notar que los bogotanos botaban los libros a la basura”, dice ahora, abriendo un poco los ojos. Pero no está en el camión, está en el salón para invitados especiales de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, en México. El tipo se llama José Alberto Gutiérrez y desde entonces –el año 2000– hasta ahora, calcula haber rescatado de la basura unos 12.000 libros, con los que armó cinco bibliotecas.
Lea la nota completa aquí.