viernes, 3 de abril de 2009

Caicedo: cine, drogas, salsa y rock and roll


El lunes en el Bacifi, durante la conferencia Andrés Caicedo: cine, drogas, salsa y rock n'roll , participaron Alberto Fuguet, "director y montajista" de la flamante autobiografía de Caicedo, Mi cuerpo es una celda; Luis Ospina, cofundador del Cineclub de Cali; el critico de cine y programador del festival Javier Porta Fouz y el moderador Fernando García.

"A mí también me molesta esté de moda, pero yo lo había leído antes", se ufanó Fuguet. "Es una etapa, y este tipo se merece la oportunidad de acceder a nuevos lectores. Esto -un documental, una conferencia y una charla casual sobre el autor- era impensable hasta hace poco tiempo incluso en Bogotá. Hace cinco años era un fenómeno exclusivo de Cali", se calma Fuguet, crítico de cine y escritor, igual que Caicedo.

El autor de Mala onda y de la recordada antología McOndo comparó el fenómeno Caicedo con el de otro muerto famoso raptado por las charlas pseudo literarias de Palermo. "Con Roberto Bolaño está sucediendo algo similar, pero eso no le quita mérito. Y como Caicedo no tuvo la oportunidad de promocionarse, esa tarea me toca a mí", resume minutos antes de subirse al escenario el promotor de Mi cuerpo es una celda, un libro que rescata cartas, anotaciones, comentarios sobre películas en líneas sueltas y ordenadas cronológicamente que reflejan la urgencia con la que vivió y se mató Andrés Caicedo a sus 25 años.

Con el flamante libro, y en Unos pocos buenos amigos (1986), el documental de Ospina sobre su amigo, se refleja una áurea distinta que la que el destino forjó para Caicedo. Muy lejos, por cierto, de esa pose entre hippie y rockera que la iconografía ayudó a construir. "El tipo no era realmente un rockstar, era un tartamudo, que se drogaba -no para bailar- sino para poder hablar con alguien. Era un nerd, un tímido que estaba metido en una celda, todo el día mirando películas, leyendo y escribiendo, casi como un enfermo", sentencia con menos vehemencia Fuguet.

¿A quién, para quién, para qué escribía el sufrido Caicedo? Según la investigación que Fuguet elaboró para plasmar Mi cuerpo, la mitad de las cartas que allí aparecen eran para gente que él nunca había visto en su vida y a las que les escribía más de 15 páginas para sólo recibir como respuesta y con suerte, una mísera línea. "Él tenía la necesidad de comunicarse con otros y de armarse una red. Hizo amigos en Perú, Colombia España. Era un adelantado, tenía la actitud de un blogger", lo evoca el chileno.

Luis Ospina, ya en plena conferencia del Bafici eligió recordar lo que pensó cuando se enteró leyendo el diario, de la muerte de su amigo, con el que erigió el mítico Cineclub de Cali, el centro de reunión de cinéfilos, marginales y fumadores de marihuana, que hacían la previa escuchando los Rolling Stones.

Para Fuguet, "se le fue la mano" con los 60 seconales (el mismo final que eligieron, entre otros, Charles Boyer, Marilyn Monroe, Judy Garland y Alejandra Pizarnik) justo después de recomendar por carta, tal como aparece en el libro, que hiciera una crítica justa (buena) de Taxi Driver, del genial Scorsese, un película, que a priori es más inspiradora que depresiva.

"Él sabía perfectamente que matarse iba colaborar a su mito y efectivamente lo logró. Si bien no era una estrella sí salió en un diario 'se suicidó un crítico de cine caleño'. El suicidio es parte de su obra, por eso iba dejando notas y así como a Luis Ospina le tocó recoger parte de su legado ahora me tocó a mí", insistía minutos antes Fuguet para justificar porqué hizo su "own private Caicedo". "Yo también quería saber por qué se mató, pero también sentía que Caicedo tenía que llegar a más gente, salir de su país, donde sólo era considerado como un rockero. Yo sentí que tenía que cumplir ese rol y a la larga es por agradecimiento, porque él contribuyó a hacer este mundo más fácil", se emociona un ahora emocionante autor de Sobredosis.

"Caicedo era joven y estaba embobado con los jóvenes. Era un chico de 24 años, un autor en proceso. Por eso creo que ¡Que viva la música! es más que nada para jóvenes, pero Mi cuerpo es una celda tiene la capacidad de alterarte tengas la edad que tengas", promete.

3 comentarios:

  1. dicen que caicedo odiaba a garcía márquez. como será. su obra tiene por contexto el mundo urbano y sus conflictos sociales, especialmente en relación al mundo juvenil; no es realismo mágico y eso es bueno. mucho marquez ya. la obra de Caicedo se inspira completamente en la realidad social, lo que ha hecho que algunos estudiosos le den la importancia como alternativas en latinoamérica a figuras prominentes como la de gabo.
    ojala el libro llegue pronto para piratearlo porque debe costar caro.

    efrain huerta peche

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  2. vamos a ver que pasa proque ami no me gusta mucho fuguet. me parece un figureti como bayli. habra que ver primero para despues opinar. pero que caicedo es mis respetos lo es. lo respeto mucho...

    fernando

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  3. caicedo es mito, nadie lo puede negar..

    sandro

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